La cirujano plástico de la Clínica Porcuna & De Benito, la doctora Isabel de Benito, aclaró que el trasplante de grasa de una persona a otra no es posible con fines estéticos, con motivo de las informaciones que han aparecido estos días, según informó hoy el centro en un comunicado.

Esta experta explicó que la grasa es un tejido vivo y como tal tiene características inmunológicas propias de cada paciente. “Esto indica que existe un problema real de inmunidad entre unos pacientes y otros y, por lo tanto, es inviable trasplantar grasa de una persona a otra sin buscar la compatibilidad de donante y receptor o inmunodeprimir a este último como en cualquier otro tipo de trasplante de tejidos”, puntualizó la especialista.

Por ello, indicó que el uso que se puede dar a la grasa, actualmente, es única y exclusivamente en beneficio de uno mismo. En concreto, en cirugía plástica, reparadora y estética, se puede decir que existen dos tipos de usos. Por un lado, el uso estético y cosmético, es decir, cuando se emplea la grasa del propio paciente para rejuvenecerle la cara, el área de los ojos, las manos, el área genital, o rellenarle los pómulos.

Asimismo, señaló que se puede usar para el tratamiento y elevación de cicatrices, mejorar el aspecto de las malformaciones congénitas de la cara, disminuir el efecto de la atrofia de los antirretrovirales en pacientes con VIH, tratar úlceras crónicas, lesiones producidas por la radioterapia y para la reconstrucción mamaria, por ejemplo.

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El inviernos es el momento “más propicio” para someterse a tratamientos rejuvenecedores de la piel deshidratada, con manchas solares y con signos de fotoenvejecimiento tras la temporada de verano, según explicó hoy la especialista en Cirugía Plástica de la Clínica Sáinz Arregui de Bilbao Olivia Obregón.

A pesar de que los tratamientos estéticos “no están reñidos” con el verano, lo cierto es que el calor es un “incómodo compañero”, apuntó Obregón. Por este motivo, “es importante que aprendamos a sacarle un mayor partido a los tratamientos estéticos, ya que nuestra piel se ve afectada por los agentes externos en diferente medida en función de la época del año y es muy conveniente que realicemos una cura durante los meses de menos calor”, afirmó.

El “principal enemigo” es la deshidratación, aseguró esta experta. “Nuestra dermis sufre de sequedad debido al sol y el salitre que, si no se trata a tiempo, podría agravarse debido a los constantes cambios de temperatura que sufrimos durante el invierno”, subrayó.

Según explicó Obregón, el primer paso a seguir es la aplicación de mesoterapia. Con este tratamiento “se consigue una piel tersa y luminosa mediante un proceso cómodo e indoloro basado en ácido hialurónico y vitaminas”, comentó. La vía de aplicación es mediante inyecciones en la zona de la mejilla (la parte que más sufre debido a las agresiones externas) con una aguja muy fina para que resulte “prácticamente indoloro”.

“El resultado es casi inmediato: una piel más descansada y con mayor vitalidad”, aseveró. Para ello, son necesarias de dos a cinco sesiones, dependiendo del tipo de piel y de su estado a la hora de comenzar el tratamiento de choque.

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