Un cirujano miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), que trabaja en Madrid y ha sido condenado al menos en otras cinco ocasiones, deberá pagar 83.000 euros a una mujer de 25 años a quien causó un “daño desproporcionado” en una operación de reducción de mama.

La sentencia por “daños y perjuicios” en este caso, de febrero de 2009, y cuyo recurso interpuesto por la parte demandada fue desestimado el 3 de julio en el Juzgado madrileño de Primera Instancia nº 11, ha sido enviada a Efe por el Defensor del Paciente, como representante de los intereses de la interesada, M.P.R.
A tenor de esta sentencia y otras conocidas contra el mismo cirujano condenado, identificado como D.V.P.P., el Defensor del Paciente ha anunciado que solicitará su expulsión de la SECPRE.
Según la sentencia, este médico llevó a cabo una “mastopexia”, intervención que “nada tiene que ver con la reducción (de pecho) solicitada por la paciente”, en octubre de 2004 en la Clínica Moncloa, de Madrid.
Al no haber resultado “satisfactoria” esta intervención se practicó otra en septiembre de 2005 de la que resultaron una serie de “secuelas” atribuidas a un “incorrecto desempeño profesional” del demandado.
Según la sentencia, dichas secuelas obligaron a la demandante a someterse, con otro médico, a un “tratamiento reconstructivo” en el que le fueron implantadas unas prótesis.
El texto del fallo dice que la intervención quirúrgica practicada por el demandado fue “técnicamente incorrecta” y que este “lo termina admitiendo” en su recurso a la primera sentencia cuando dice que “el complejo areola-pezón quedó un poco alto”.
Según un informe pericial aceptado por el tribunal, el demandado infringió la “lex artis ad hoc” y, además, la segunda cirugía, “de retoque”, fue “insuficiente e inadecuada, con un resultado aún peor, no corrigiendo el defecto existente e introduciendo otros nuevos como la disminución exagerada del volumen mamario”.
El juez recoge en la sentencia los insuficientes e inadecuados consentimientos informados de las cirugías practicadas, “además de haber existido una insuficiente e inadecuada aplicación de medios no habitual según el estado de la ciencia en la especialidad de cirugía plástica y por tanto no sujeta a la ‘lex artis'”, dice el Defensor del Paciente.
El fallo judicial añade que las intervenciones practicadas por el cirujano a la paciente demandante “no solo no mejoraron” su estado físico, “sino que se causaron con ellas un daño desproporcionado y no habitual que en modo alguno fue consentido” por ella.
La sentencia concede a la mujer una indemnización de 83.131.04 euros más los intereses legales ocasionados desde la interpelación judicial.

Via: Larioja.com

Desde el pasado año ha aumentado un 64% el número de pacientes que se opera de cirugía estética en el extranjero y regresan con secuelas a las consultas españolas, advierte un informe elaborado por una clínica especializada, quienes denuncian el aumento del ‘turismo de bisturí’ en época estival.

Llevado a cabo por la Clínica Epitouch, el estudio revela que es Latinoamérica el destino más solicitado por aquellos pacientes que convencidos principalmente por los bajos costes de las operaciones, deciden viajar para llevar a cabo una operación de cirugía estética. Concretamente, señalan, las ofertas en estos países pueden ser de hasta un 70% menos de precio son suficiente para decidir operarse en el extranjero.
El cirujano plástico miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el doctor Mauricio Verbauvede, advierte de que la mayoría de los pacientes que deciden operarse fuera de España contratan operaciones de 15 días, “tiempo claramente insuficiente para el postoperatorio”. “Además estas pacientes para volver a España tienen que superar largas horas de vuelo con los riesgos que ello implica una intervención recientes”, añade.
Entre las secuelas más comunes de estas operaciones, el informe destaca que las grandes cicatrices, los problemas de infecciones, y todos aquellos problemas derivados por la falta de seguimiento médico. “Es importantísimo el sistema de revisiones cada cierto tiempo estipulado por el cirujano después de la operación”, explica Vebauvede.

Por otra parte, señala que son muchos los cirujanos fuera de España que no tienen títulos homologados y, además, la mayoría no tienen clínicas en España donde seguir con el tratamiento una vez finalizada la fase de la operación.
Por lo tanto, “el hecho de operarse en otros países supone un riesgo añadido, ya que existen leyes diferentes y a la hora de denunciar la mala ‘praxis’ médica es mucho más costoso y complicado. Además una vez de vuelta en España nadie se responsabiliza de la operación realizada en otro país”, recuerdan.
Verbauvede aconseja a las posibles pacientes que piensen quién se hará cargo del postoperatorio, las curas, quitar los puntos, etc, una vez de vuelta en España; cómo podrá reclamar en caso de que los resultados no sean los esperado, o quién hará el seguimiento de dicha intervención o los retoques que sean necesarios.

Via: Europa Press

Está claro que el deporte y la buena alimentación son aspectos esenciales para mantenernos en forma pero, dependiendo de la constitución física de cada uno, se pueden lograr unos u otros resultados.

Las intervenciones de cirugía estética nos garantizan la recuperación de nuestra figura, sin tener en cuenta nuestro tipo de constitución. Con ellas se pueden mejorar aspectos fisiológicos imposibles de moldear con el ejercicio. A su vez, una intervención de cirugía plástica recupera los niveles positivos de autoestima.
El verano hace que queramos lucir una figura a tono y un manera rápida de conseguirlo es recurrir a la cirugía. Toda intervención médica supone un riesgo y es por eso que antes de una intervención quirúrgica las dudas que nos acogen son varias.
El cirujano plástico Federico Perez de la Romana del instituto Pérez de la Romana de Alicante nos ayuda a resolverlas. De esta manera podrás mostrar una actitud más relajada ante las intervenciones que consideréis convenientes; los nervios nunca son buenos.

El primer paso es informarse de la clínica donde se quiera realizar la intervención. Debes ponerte en manos de especialistas que ofrezcan garantías de su profesionalidad.
Es necesario desconfiar de aquellos centros donde las personas que practican la operación no sean las mismas que el propio cirujano.
Pedir información no está de más. Cuanto más documentada estés, menores serán las dudas que te alberguen. La transparencia en los centros médicos garantiza seguridad y es, sin duda, un aspecto positivo a tener en cuenta que asegura confianza.
Para estar segura de si el centro elegido es el idóneo, existe la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE), donde se encuentran registrados los facultativos mejor valorados y los titulados en activo en España.
Para practicar la intervención se han de realizar los análisis de sangre y las pruebas que se consideren pertinentes. Esto evitará riesgos en la operación.
Debes estar segura de cuál es el resultado que quieres obtener. Tener la idea clara es algo esencial. Siempre puedes dejarte aconsejar por los médicos pero si tienes el planteamiento final de lo que quieres conseguir bien estructurado, todo será más sencillo y los resultados serán los esperados.
Dependiendo de la intervención y de cada caso concreto, se practicará anestesia local o general. La elección de la preferencia del tipo de sedación dependerá de ti como paciente pero el anestesiólogo es el responsable final de la decisión.
El tiempo de la operación dependerá de la misma forma del tipo de intervención. La recuperación una vez practicado el retoque será cuestión de cómo reaccione el organismo de cada paciente. Serán los facultativos los que considerarán cuándo un paciente está recuperado y puede salir de la clínica.
No olvides la importancia de ponerse en manos de especialistas. Serán ellos los responsables de tu resultado, así que no vaciles a la hora de aclarar tus dudas y mantener las conversaciones que consideres convenientes para preparar tu operación, fruto de ello será una intervención con mejores resultados.
Moldea y retoca tu figura siempre con garantías, evitarás de esta manera riesgos innecesarios y malos tragos.

Via: Mujer de élite

“Me sobra tripa y me falta pecho” o “tengo cartucheras, pero no tengo casi trasero”. ¿Cuántas veces has oído estas frases?, ¿te sientes identificada con aquello de querer traspasar la grasa sobrante de una zona a otra parte de tu cuerpo que te gustaría aumentar? La medicina estética ha avanzado y ha dejado atrás las liposucciones y las prótesis mamarias. Ahora el cuerpo se moldea a base de lipotransferencias.

Lipotransferencias: quitar cartucheras y aumentar pecho
Le preguntamos al doctor Miguel de la Peña, Director Médico de las clínicas de estética Diego de León en qué consisten exactamente: “No es una cirugía. Es un tratamiento estético que consiste en extraer grasa de partes del cuerpo en las que sobra, principalmente abdomen y cartucheras, y después, con unas pequeñas jeringuillas, se inyecta en otras partes del cuerpo.”
Las pacientes que se someten a él suelen aumentarse el pecho. También las hay que deciden aumentarse los glúteos para levantarlos un poco y también se puede aplicar esta grasa sobrante en la cara.
No todo el mundo puede someterse a una lipotransferencia. Por ejemplo, no están indicadas para personas con problemas de obesidad (IMC superior a 30), para pacientes con enfermedades crónicas no controladas ni tampoco para personas que no tengan la suficiente grasa.
“Se necesita bastante. Por ejemplo, para realzar los glúteos se pueden necesitar hasta dos litros de grasa. Para pecho si te sobran 4 o 5 kilos, hay suficiente. Para glúteos es más difícil. Se necesita estar más gordita. Para marcar el pómulo, en las chicas jóvenes, o cubrir el surco alrededor de la boca, en las señoras mayores, basta con 100 o 200 cc. O sea, prácticamente cualquier persona tiene esa grasa sobrante.”

Ventajas y desventajas de las lipotransferencias
El doctor De la Peña nos insiste en que “es un implante natural, no produce rechazo ya que es tu propia grasa.” Además “la lipotransferencia deja un resultado mucho más natural que el ácido hialurónico. El único handicap es que la grasa es caprichosa. No podemos controlar que se quede donde la ponemos.”
Miguel de la Peña reconoce que los expertos en medicina estética siguen trabajando para mejorar la técnica: “El inconveniente que tiene a día de hoy es que no se puede controlar que toda la grasa que pones en un sitio se quede. Es decir, hay un porcentaje de reabsorción que es variable. En glúteo, por ejemplo, que hay mucho músculo, no suele bajar. En pecho, a veces sí y en la cara, no ocurre tanto. No puedes asegurarle a la paciente que como sale del tratamiento, se va a quedar. Hay que esperar un mes”.
“A veces hay suerte. Si la paciente tiene un buen sistema circulatorio, si no fuma y la grasa está bien tratada, prácticamente el 90% de lo que has puesto se ha quedado perfecto. Otras veces hay que retocar. Si ha bajado un 40 o 50% hay que repetir. E incluso hay veces que se producen asimetrías. A lo mejor un pecho recibe bien toda la grasa y el otro, por lo que sea, no y hay que retocar.”
El doctor Gregorio Gómez, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética asegura que: “La desventaja fundamental es que sometes al paciente a una intervención quirúrgica doble. Por un lado una liposucción y por otro la lipoinfiltración. Eso conlleva ya un riesgo anestésico.”
Además insiste en que la lipotransferencia: “Es una intervención más compleja, más laboriosa y más dificultosa. Se necesita implantar la grasa en varias tandas, si se infiltra mucha, parte de ella se puede perder. Obliga a varios procedimientos. Si a una paciente le explicas que hay que operarla cuatro o cinco veces para obtener un volumen similiar que el que obtendría con una prótesis artificial, eso le echa para atrás.”

¿La lipotransferencia deja resultados definitivos?
Como en cada tratamiento que tenga que ver con la variación de peso del paciente, depende de los hábitos de este. Por un lado, para que la grasa prenda en la zona que se desea aumentar, se debe dejar de lado el tabaco, hacer deporte y darse masajes. Y además el doctor De la Peña indica: “Es fundamental no hacer dieta porque se pierde la grasa inyectada. Hay que comer normal, tampoco es necesario hacer una dieta de engorde. No se debe intentar perder peso”.
Pero por otro lado, si no se quiere recuperar grasa en la zona donante hay que llevar una dieta muy equilibrada: “Al final engordar es una cuestión de calorías. Si tu consumes 1000 al día y comes 1200, estás engordando 50 gramos cada día.”
Los defensores de la técnica aseguran que en la grasa del propio cuerpo está el futuro de la medicina estética. Ahora mismo trabajan para que los factores de crecimiento epidérmico que tenemos cada uno en nuestro organismo garanticen los mejores resultados. Pero, según Gregorio Gómez no sustituirá a las prótesis artificiales: “Hay que tener en cuenta que la grasa no deja de ser grasa. Aporta volumen, no forma. No es la solución a una mama caída”.

Via: RTVE

La mamoplastia es la técnica que permite mejorar el aspecto de los pechos pequeños, asimétricos o caídos mediante un implante. Según un estudio publicado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el aumento de mamas es la cirugía más demandada en 2009 por las jóvenes menores de 30 años, siendo después de la liposucción, la intervención más realizada en España. “El motivo principal que lleva a las mujeres a someterse a este tipo de operación -según la psicóloga y psicoterapeuta de familia, Roser Lladó– es la necesidad de recuperar o fortalecer la autoestima. Normalmente, cuando una mujer que piensa operarse el pecho acude a mi consulta, el verdadero problema que hay que tratar es el de una autoestima débil debido a la presión social y/o familiar que se ejerce muchas veces sobre las mujeres”.

Para SECPRE los pacientes ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. En este sentido, Lladó cree que “tener una buena autoimagen permite disfrutar de una autoestima saludable. Por esta razón, y siempre en personas mentalmente sanas y maduras para tomar la decisión, cuando la vida social, personal y/o familiar se resiente por no estar a gusto con el tamaño o la forma del pecho, el hecho de pasar por el quirófano para someterse a la implantación de unas prótesis mamarias es, sin duda, una solución perfectamente válida para recuperar la seguridad en una misma y, en definitiva, para volver a sentirse bien y recuperar el bienestar emocional”.
El perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas y la altísima calidad de las prótesis empleadas han hecho que esta intervención sea cada vez más segura y menos invasiva. Un ejemplo de ello lo tenemos en los implantes de Laboratories Sebbin, empresa que lleva más de 25 años fabricando y comercializando prótesis de alta calidad para cirugía estética y reconstructora. Además, la filosofía que rige la forma de trabajar de la compañía está basada en su vocación de servicio hacia las mujeres y los hombres que desean encontrar el equilibrio entre su cuerpo y su mente.

La oportunidad de reinventarse
Generalmente, las operaciones de estética, en concreto las de mamas, y especialmente las de aumento de mamas, han sido constantemente denostadas por gran parte de la sociedad, sin embargo, “este tipo de operaciones – apunta la psicóloga – son, en definitiva, una forma de poder llegar a ser quien siempre hemos querido ser”.
Según la psicóloga: “Los efectos psicológicos derivados de una operación de implantes mamarios son en la mayoría de los casos muy positivos, ya que afianzan la autoestima y la seguridad en uno mismo”. Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, la decisión de llevarla a cabo no se debe tomar a la ligera y, por tanto, “antes de acudir al cirujano plástico todas las mujeres deberían tenerlo muy claro, es decir, ha de ser una decisión meditada fruto de un convencimiento profundo y bien asesorado, aspecto que dejamos siempre en mano de los psicólogos profesionales de esta rama”, aconseja Lladó.

El aumento de pecho eleva la autoestima
Según un estudio elaborado y difundido por la Universidad de Florida (2011), las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho no sólo logran mejorar su autoestima, sino que también otorgan una valoración más positiva a su vida sexual.
El estudio, que evaluó la percepción de 84 mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 57, respecto a ellas mismas antes y después del aumento de senos, concluyó que el índice de mejora de la autoestima en las participantes subió de 20,7 a 24,9, sobre 30 puntos en la escala Rosenberg y el promedio de función sexual femenina pasó de 27,3 a 31,4.

Via: El Ibérico

El aumento de pecho es la cirugía estética más demandada desde 2009 por las jóvenes menores de treinta años. Así lo certifica un estudio publicado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE).

“El motivo principal que lleva a las mujeres a someterse a este tipo de operación es la necesidad de recuperar o fortalecer la autoestima”, explica la psicóloga y psicoterapeuta de familia Roser Lladó. La doctora asegura que “los efectos psicológicos derivados de una operación de implantes mamarios son, en la mayoría de los casos, muy positivos”, al tiempo que recuerda que se trata de una intervención quirúrgica y, como tal, la decisión de someterse a ella “debe ser fruto de un convencimiento profundo y bien asesorado”. Otra cuestión importante a tener en cuenta es asegurarse de la profesionalidad del cirujano y de la calidad de los implantes mamarios empleados, como pueden ser, entre otras, las de Laboratoires Sebbin, que llevan más de 26 años fabricando y comercializando prótesis de alta calidad para cirugía estética y reconstructora.

Pero estas operaciones tienen un efecto aún mayor sobre las mujeres, su autoestima y su vida. Según un estudio elaborado y difundido por la Universidad de Florida el pasado 2011, las mujeres que tienen un aumento de pecho, además de mejorar su autoestima, experimentan una notable mejora de su vida sexual.

Via: En femenino

La Sociedad Canaria de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética se reafirma en la denuncia realizada por el doctor César Casado, presidente de la Comisión Nacional de Cirugía Plástica: hace dos meses que el Hospital Dr. Negrín no hace reimplantes que lleguen al centro después de las tres de la tarde.

Desde hace dos meses, «ante el agotamiento» de los cirujanos plásticos «por las condiciones altruistas y no reconocidas en que eran realizados los reimplantes» en el Hospital Dr. Negrín, solo se operan «aquellos casos que llegan a una hora muy temprana y con varios cirujanos presentes en el centro», señala la sociedad médica canaria en unas declaraciones realizadas a los medios, en las que contesta a la Consejería de Sanidad, que, a su vez, había negado veracidad a la denuncia del doctor Casado.
Agrega la organización profesional que la dirección del hospital ha dado «la instrucción de que los casos que lleguen después de las 15:00 horas, -y sin haber más que un especialista de guardia localizado-, sean trasladados a Sevilla, como así sucedió hace unas semanas».

Via: canarias7

Jesús Barón Thaidigsmann, miembro de número de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética(SECPRE), así como de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (SESPM), ha sido el protagonista de un videochat previo a una charla organizada por el Aula de Cultura de EL COMERCIO, en la que resolvió cuantas dudas le plantearon los internautas sobre su especialidad.
La amplia participación de consultantes y el contenido de las preguntas formuladas puso de manifiesto que el asunto interesa a personas de edades muy diversas y tanto a mujeres como a hombres, si bien, en este caso, las consultas se centraron en los implantes capilares.
En algunos casos, Jesús Barón aportó consejos no solo con vistas a un tratamiento médico, sino también a la prevención de problemas comunes. Por ejemplo, sobre el envejecimiento facial, el cirujano indicó que hay forma de prevenirlo con una «buena hidratación cutánea y uso de protectores solares». La tendencia actual, precisó, «es iniciar los tratamientos quirúrgicos antes de los 50 años, porque de esta manera obtenemos con cirugías mucho menos agresivas resultados más naturales».

«Mejor en provincias»
Sobre si merece la pena desplazarse a Madrid para encontrar las mayores garantías para un tratamiento de cirugía estética, Jesús Barón aseguró que «la cirugía que realizamos en provincias tiene de media más calidad que la que se realiza en las grandes capitales. Puede haber cirujanos de reconocido prestigio que traten mejor determinadas patologías, pero, insisto, la media es mejor en provincias que en la capital».
Varias preguntas se refirieron a las prótesis mamarias, sobre las que el cirujano indicó que «los implantes que se colocan son los mismos que se utilizan en la cirugía reconstructiva mamaria, tienen un seguimiento médico de aproximadamente 20 años y son implantes fiables desde el punto de vista de salud médica».

Ojo con los lunares
En cuanto a la conveniencia de extirpar lunares, Jesús Barón comentó que aconseja hacerlo si «aumenta de tamaño, presenta bordes irregulares, tiene un color irregular y en una zona muy negro, y si su diámetro ha crecido y sobrepasa el medio centímetro. Si además ha sangrado es criterio para biopsiarlo», apostilló el experto.
Preguntado por la nariz de Belén Esteban, dijo que «la complejidad que representa esta nariz en concreto no creo que se solucionase con una relleno subcutáneo de ácido hialurónico. Es preciso dotar de un sistema de sustentación interna que haga las funciones del tabique nasal. Por ejemplo cartílago costal o injerto óseo».

Via: El comercio

La banalización de la cirugía plástica ha convertido a España en el cuarto país de todo el mundo que más operaciones de este tipo realiza Los propios especialistas opinan que se trata de “un negocio masificado”.
“Encontrase con personas que quieren siempre más no porque les sea imprescindible sino porque operarse se ha convertido en una obsesión para ellas es la parte fea de esta rama de la cirugía”, revela el cirujano plástico Josep Maria Palacín. Explica que para que la cirugía plástica esté al alcance de todos “ha pasado de ser una profesión artesanal que llevaban a cabo unos pocos, a ser un negocio masificado”.
Y es la sociedad la que cada vez ve más normal esta disciplina. Según las cifras de organizaciones médicas, las operaciones estéticas han aumentado el 20% desde la década de 1990 y España se ha convertido en el país europeo que más intervenciones de este tipo registra. De hecho, España hace el 8% de todas las intervenciones plásticas que se realizan en el mundo y es el cuarto país donde se practican más cirugías de esta categoría, por detrás de Estados Unidos, Brasil y Argentina.

La rinoplastia y el aumento de senos son las operaciones más populares entre las chicas que se someten al bisturí. Para Palacín, la clave del éxito de esta rama de la medicina son “las ganas de sentirse mejor con uno mismo”.
Precisamente por este motivo, Rocío Piñeiro pasó por el quirófano para operarse la nariz a los 21 años. “Quería sentirme a gusto y segura, gustarme más”, dice, aunque reconoce: “Seguramente si mis padres no hubieran insistido, yo no me habría sometido a la operación”. La abuela, la madre y los tíos de Rocío se realizaron una rinoplastia, explica la joven, y no entendían que a ella no le importase “haber heredado la misma nariz”. De todos modos, Rocío aclara: “no cambié mi aspecto hasta que lo vi totalmente claro”.
Aunque la crisis también ha perjudicado al mundo de la estética, ya que las intervenciones han sufrido una importante caída en los dos útimos años, según el vicepresidente de la Sociedad Española de Cirugía Reparadora y Estética (Secpre), Francisco Menéndez-Graíño, continúa siendo un negocio muy productivo. Se calcula que en España hay mil cirujanos plásticos titulados y el triple de médicos sin especialización que ejercen esta cirugía. Es una práctica legal. “Pero después somos los profesionales los que nos encargamos de arreglar los errores de los que no son especialistas”, se queja Palacín. Incluso con el bótox, que supone el 14% del total de procedimientos estéticos realizados en el país, la Secpre advierte de que “el tratamiento debe ser aplicado por médicos especialistas”.

Para Palacín, “la profesión se ha convertido en una negocio muy rentable y lo fundamental es sacar el máximo beneficio económico a través del márketing”. Ivo Pintanguy, cirujano estético brasileño, coincide con el doctor español en que “el culto al cuerpo es exagerado” y agrega que “se vende la idea de que para llegar al ideal de belleza se debe pasar por el quirófano”.
Por su lado, Flor Gómez, que se sometió a una reducción de pecho a los 20 años, señala: “no estoy en contra de la cirugía estética siempre que sea por un motivo coherente”. Ella pasó por el quirófano por su propia salud y comodidad; no obstante entiende que “si alguien tiene un trauma muy específico y operarse le ayuda a ser feliz, entonces adelante”.

Sorteos en discotecas
La banalización de la cirugía estética es cada vez mayor. Así lo demostró la discoteca Gabana de Sevilla al promocionar así una fiesta: siempre has soñado con tener mas tallas de pechonalidad, pues con Gabana es posible este jueves”. La velada, que sorteaba una operación de aumento de pecho, habría tenido lugar el pasado mes de diciembre, si no hubiera desatado tanta polémica. Ese mismo mes, el club Es Fogueró de Palma de Mallorca presentó la noche Especial chicas sin tetas no hay paraíso , que sorteaba una operación estética valorada en un importe de 4.500 euros.
Se mire como se mire, tratar una cirugía estética como si no fuera una operación es un grave error. Así lo indicó la Secpre, que destaca “el riesgo que supone para los jóvenes convertir la cirugía plástica en un juego” y apunta que “estas acciones son una falta de ética basadas en la frivolidad, en las que no se tiene en cuenta el papel del profesional”.
Cristina Mir, una joven que se hizo una intervención de aumento de pecho a los 19 años, concluye: “me parece grotesco que se jueguen con estos temas porque pasar por el quirófano nunca es bonito ni agradable”.

Via: Diario Córdoba

“El sector de la cirugía plástica será uno de los que más se podrá beneficiar de los avances de la medicina regenerativa”, asegura la doctora Gemma Pons, cirujano plástico miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) en marco de su XLVII Congreso Nacional.
En general, los objetivos de la medicina regenerativa se basan en proporcionar los elementos necesarios para la reparación ‘in vivo’ para estimular al propio organismo a autorepararse, por medio del uso las células madre, la ingeniería tisular o la terapia génica.

Concretamente, una de las dos grandes líneas de investigación en las que se divide esta disciplina se centra en la cicatrización de heridas y en el fortalecimiento del sistema inmunológico para reducir el rechazo de órganos en trasplantes.
“Aunque la medicina regenerativa se encuentra, básicamente, a nivel de investigación científica, su aplicación en el campo de la medicina en general, y de la cirugía plástica en particular, tiene un gran potencial”, ha insistido esta experta.

En relación a la reconstrucción mamaria post-mastectomía, el trasplante de tejido adiposo, es decir la inyección de grasa de la propia paciente, que contiene células madre pluripotenciales, es una de las aplicaciones pioneras de la medicina regenerativa en cirugía plástica, y con la que se están consiguiendo resultados prometedores.
“Esta técnica consigue restaurar la mama en casos de resecciones parciales y refinar reconstrucciones mamarias llevadas a cabo con otras técnicas”, ha precisado Pons.

Otras de las aplicaciones de la medicina regenerativa es la utilización de matrices tisulares, que actúan como ‘andamios’ que redirigen al propio organismo para crear nuevos tejidos.

Via: El Economista