El Tribunal Supremo ha confirmado la absolución a una clínica de cirugía estética tras la demanda por “negligencia médica” interpuesta por una clienta que sufrió un ictus cerebral después de someterse a una intervención de cirugía plástica para eliminar las bolsas de los ojos (blefaroplastia).

La sentencia de primera instancia estimó parcialmente la demanda contra el titular de la clínica y le condenó al pago de 219.415 euros (la demandante reclamaba 582.300 en concepto de resarcimiento), más el interés legal incrementado en dos puntos, al considerar que la causa del ictus cerebral fue la retirada del sintrom, sin que éste fuera sustituido por otra pauta farmacológica anticoagulante, según reza en el fallo del Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Santander.
La demandante se sometió a la operación en diciembre de 2005 y el ictus le dejó “graves secuelas permanentes de infarto en territorio de la arteria cerebral media derecha y hemiplejia izquierda”, tal y como consta en la sentencia del Supremo.

Ambas partes recurrieron la sentencia de primera instancia, fechada en octubre de 2007. En julio de 2009, la Audiencia Provincial de Cantabria estimó el recurso del titular de la clínica y revocó el fallo, absolviendo a los demandados. Y ahora el Supremo confirma la sentencia absolutoria de la Audiencia y desestima el recurso de la demandante, a la que impone el pago de las costas causadas.
La Audiencia consideró que no existe prueba del nexo causal entre el daño sufrido por la demandante, el ictus cerebral, y la actuación médica del demandado. Añade que la causa del ictus cerebral no fue la retirada del sintrom debido a que el tratamiento con anticoagulantes (sintrom o similares) no excluye en si mismo la posible aparición de ictus, lo que impide dar por cierta la causa del sufrido por la actora y, en consecuencia la relación causal con la actuación médica del demandado.

En su recurso ante el Supremo, la demandante insiste en la “negligencia” del médico “al no controlar, como debiera, la suspensión y reanudación del tratamiento con sintrom de su paciente”. El Supremo ratifica las tesis de la Audiencia al señalar que la operación fue realizada correctamente y que el daño “no tiene su causa en la actuación de quien se dice autor del mismo”.

Via: Europa Press

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A Khaled y a Mahmud una explosión les destrozó una mano cuando combatían contra las tropas de Gadafi a las puertas de Trípoli. Una clínica de cirugía plástica de Santander se las ha devuelto y ya se prepara para recibir a otros quince rebeldes libios, mutilados de guerra.

El Gobierno de Libia, a través de su Embajada, sufraga su estancia en España y las operaciones en la clínica que dirige el cirujano Francisco Piñal, que les ha reconstruido las manos implantándoles dedos de los pies, su especialidad.
Khaled Elhirishi acaba de cumplir 25 años. Fue operado hace un mes y cuenta -mientras se somete a otra cura- que estaba esperando a un convoy de partidarios de Muamar el Gadafi con una bomba en una maleta, cuando el enemigo le disparó, una bala impactó en la bomba y le estalló en la mano.
Cuando se le pregunta cómo era la Libia de Gadafi, recuerda que de niño tenía miedo y que cada vez que salía de casa para ir a la escuela, su madre le decía que tuviera mucho cuidado y no hablara del presidente porque “era un tirano”. “Tenía miedo hasta de pensar en él”, confiesa.

“Al llegar a esta ciudad, al aeropuerto, me asombré y empecé a echar rayos contra Gadafi, ¿cómo nos ha tenido así 42 años?”, se pregunta Khaled, que perdió tres dedos y el pulgar de la mano izquierda con la explosión.
Piñal le ha hecho un dedo nuevo con parte de otros dos de la mano y además le ha implantado dos dedos del pie.
Mahmud Hamza, de 22 años, fue operado antes que su compañero. Tenía amputado el índice y el pulgar. Le han trasplantado un dedo del pie y también le han reconstruido el dedo medio.
Relata que la mano se la destrozó un misil antiaéreo que fue usado contra civiles y afirma que, cuando estalló la revolución, “no se lo pensó” antes de sumarse a los rebeldes.
Como Khaled, asegura que no ha pasado miedo y dice que en la guerra ha aprendido “a ser más valiente, a no tener miedo y a ser más paciente que antes”.

Khaled y Mahmud podrán volver en unas seis semanas a casa, donde tendrán que seguir haciendo rehabilitación, señala Francisco Piñal.
Según el cirujano, en este tipo de trasplantes la recuperación es buena y en tres semanas los pacientes ya pueden empezar a mover las manos, aunque recuperar la sensibilidad y el tacto es más lento.
Junto a estos dos jóvenes libios llegaron otros cuatro, pero aquellos fueron los primeros en ser intervenidos, pues presentaban lesiones más graves. Y a Piñal le acaban de comunicar que pronto llegarán otros quince.

“Si no somos los que más trasplantes del pie a la mano hemos hecho en Europa estamos entre ellos”, apunta el cirujano, y subraya que es una técnica que “hay que hacer continuamente para que funcione bien”.
“Los dedos del pie en la mano no los puedes rechazar, no te puedes rechazar a ti mismo, pero puede haber una obstrucción de arteria y te quedas sin el dedo del pie y sin el de la mano”, argumenta.
Su clínica realiza unos cincuenta intervenciones de este tipo al año a pacientes españoles, pero también de Italia, Francia o Polonia, con una tasa de éxito que supera el 99 por ciento.
Khaled y Mahmud han sido sometidos a varias intervenciones, porque son operaciones que pueden durar hasta 18 horas.

La Embajada de Libia ha visto que los trasplantes funcionan y por eso, se ha decidido a enviar más pacientes que, como los dos jóvenes, fueron operados antes en su país sin éxito.

Via: Univisión – México

Los mejores especialistas en oftalmología de España se dan cita, a partir de hoy y hasta el próximo sábado, en Santander, para exponer y debatir los últimos avances médicos, científicos y de investigación que afectan al mundo de la vista.

El Palacio de Exposiciones y el de Deportes acogen el 85 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), en el que se dan cita 2.000 oftalmólogos.

El presidente del comité organizador y jefe de Oftalmología del Hospital Marqués de Valdecilla, Fernando Martínez, explicó a este periódico que se trata de uno de los encuentros «más importantes» en este terreno.

Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), el glaucoma, la cirugía de las cataratas o la retina serán algunos de los temas que se tratarán durantes estos días a través de 83 comunicaciones libres, 21 comunicaciones de investigación, 52 comunicaciones en video, 150 comunicaciones en panel, además de 30 cursos, 14 reuniones satélite y 22 simposios. Pero la parte oficial se divide en una ponencia, una mesa redonda y una comunicación solicitada. Todo ello tendrá lugar en el Palacio de Deportes.

En cada jornada, explicó Martínez, «se impartirán tres o cuatro materias diferentes (el Palacio de Exposiciones estará dividido en ocho salas)», con lo que los congresistas podrán optar por la temática que más les interese.

El presidente del comité organizador indicó que uno de los temas más interesantes será el transplante corneal. Hasta ahora se utilizaba la técnica perforante, que ha sido sustituida por la lameral (sólo se levanta parte de la cornea), «con lo que la recuperación del paciente es mucho más rápida y se minimizan los riesgos».

Más información: Eldiariomontanes.es