España se estrena con una nueva técnica para eliminar grasa y reducir volumen: la criolipólisis. Promete mejores resultados y sin riesgo de quemaduras cutáneas. ¿Cuál es el secreto? No utiliza el efecto del calor sino el frío. Tal y como muestra un estudio publicado en ‘Lasers in Surgery and Medicine’, las células grasas son vulnerables al enfriamiento, capaz de reducirlas sin originar daños en el tejido. Con esta premisa, científicos de la Universidad de Harvard han creado el nuevo sistema, que hace apenas unas semanas se está aplicando en algunas clínicas españolas.

Hasta ahora, sólo existía una técnica no invasiva para quemar grasa, basada en el uso de ultrasonidos y el efecto del calor. La realidad es que “no consigue eliminar los dos centímetros que se planteaban en un principio sino unos 0,5, el procedimiento es un poco molesto y además existe riesgo de quemaduras cutáneas”, afirma Mónica González, radióloga del Grupo de Dermatología Pedro Jaén, uno de los primeros centros donde se ha instaurado el nuevo sistema.

Según la especialista, “la criolipólisis no es dolorosa, no requiere tiempo de recuperación ni anestesia y tampoco ocasiona daños en el tejido circundante (dermis, músculo, piel…)”. En cuanto a su eficacia, promete mejores resultados que los obtenidos a través de ultrasonidos no invasivos, aunque aún no hay ensayos clínicos con un número elevado de pacientes que lo certifiquen.

La empresa que comercializa esta tecnología ha encargado a distintos países el desarrollo de un estudio clínico. En España, ya está en marcha, en manos de Mónica y sus compañeros del Grupo de Dermatología de Pedro Jaén. “Estamos tratando a unos 14 pacientes, pero hasta que no pasen dos meses más no podremos verificar exactamente los milímetros reducidos”.

No produce dolor

A María (nombre ficticio) le aplicaron la técnica hace 15 días en el abdomen. “Fue muy cómodo. Sólo tenía que estar tumbada. Leí revistas, vi una película…”.

Consiste en colocar en la zona del cuerpo deseada un aplicador que, tras hacer un efecto ventosa en la zona, administra frío de forma precisa y controlada para alcanzar y eliminar las células grasas. A partir de ahí, el propio organismo elimina de forma gradual y natural la grasa sobrante. Es decir, se metaboliza a través del hígado.

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