El aumento de pecho es la operación más practicada en EEUU y España. Un total de 50.000 mujeres la realizan al año en nuestro país. Ahora una nueva técnica sin cirugía pretende revolucionar este campo. Consiste en una inyección de ácido hialurónico.

Desde que Pamela Anderson pusiera de moda su enorme busto en los años 90, la obsesión de las mujeres por lucir un pecho perfecto y, sobre todo voluminoso, ha ido creciendo en estos 20 años. Cada día, un bombardeo de imágenes publicitarias como el provocador desfile de Victoria Secret o el glamouroso sujetador más caro del mundo, imponen el abultado cánon de belleza.

Por eso, cada día aumentan casos como el de Ana. Quiere aumentar su talla de sujetador. Y el último grito ya no es el implante de silicona o gel, sino una nueva y revolucionaria inyección de ácido hialurónico.

Ángel Juarez- jefe Cirugía Plástica del Hospital La Zarzuela en Madrid explica que “es una tecnica muy sencilla, que no deja cicatrices, que no precisa anestesia general despues de realizarse. “

Es decir, no hace falta pasar por el quirófano. Con una simple inyección, consigue rellenar de manera moderada la mama. En sólo 30 minutos, con anestesia local, sin cicatrices y sin post operatorio. Aunque también tiene restricciones.

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gcanestesiaEl cien por cien de las intervenciones quirúrgicas de cáncer de mama operadas en 2008 en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla —480 en total— se realizaron mediante una innovadora técnica anestésica que permite una mejor recuperación del paciente y con la que se obtienen mejores resultados, tal y como demostró el estudio presentado por Maximilian Kemper, anestesiólogo de dicho centro, durante el 28º Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (Sespm).

Se trata de una sedación paravertebral, una variante de una anestesia peridural o intradural a nivel cervical, que necesita una instrumentación especial (unos detectores de neuroestimulación para saber exactamente donde está la raíz nerviosa), en el que se introduce un anestésico local a nivel de la cuarta o quinta raíz que duerme la zona de mama y axila.

“La enferma se seda, no se duerme, y eso nos permite hacer una anestesia sin aplicar en el postoperatorio analgesia de derivados mórficos, con lo cual disminuye la agresión quirúrgica y sobre todo la respuesta de los pacientes”, explica José de León, coordinador de la Unidad de Patología Mamaria del hospital sevillano y presidente del Comité Organizador del congreso. “La llevamos haciendo más de un año con un resultado magnífico. Lo estandarizamos el año pasado y vimos que estaba dando tan buenos resultados que lo aplicamos a todas las pacientes, a no ser que tenga un trastorno de coagulación muy alterado o haya una contraindicación como que ‘esté doblada’ porque necesita una postura especial para hacer el abordaje anestésico”, asegura. Se está pensando hacer ahora en cirugía pulmonar y en cardiaca.

Otro trabajo desarrollado en el mismo centro con una técnica experimental para criopreservar el complejo areola-pezón de algunas pacientes en las que se decide la reconstrucción mamaria en un segundo tiempo quirúrgico.

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