Los hombres ya hace décadas que comenzaron a preocuparse más por su aspecto físico y han dejado de lado los prejuicios acerca de la belleza masculina. Hoy por hoy, se ocupan de su cabello, su piel, sus manos y también de mejorar aquellos detalles de su cuerpo o rostro que no consideran estéticos, recurriendo a la cirugía plástica o algún otro tipo de tratamiento que ayude a mejorarlos. Cuando comenzó el auge de las cirugías plásticas en los 80, el porcentaje de hombres las solicitaba era mínimo, en cambio en la actualidad es muy frecuente que tanto famosos que personas comunes se decidan por ellas.

Hay determinadas cirugías estéticas que son solicitadas con más frecuencia por los hombres, pero además de ver cuáles son, veremos los lugares del cuerpo en donde más se las realizan.

Rinoplastia
Esta es la cirugía estética más solicitada por los hombres de acuerdo con datos de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS) y el procedimiento más solicitado es la corrección o reducción del tabique nasal.

Blefaroplastia
Es la cirugía de parpados en la que se quita la piel sobrante de los párpados, causada por el inevitable paso de los años. Este procedimiento tiene como objetivo dar un aspecto más juvenil y fresco al contorno de los ojos.

Liposucción
Las zonas más pedidas por los hombres para liposucción son:
Abdomen y cintura: La liposucción de esta zona es la más pedida por los hombres que desean sacar esa grasa acumulada con tanta frecuencia en esta parte del cuerpo
Mejillas y papada
Pantorrillas y tobillos
Pecho
Espalda y zona de las axilas

Implantes
La variedad de implantes que hay en la actualidad es mucha, tienen como objetivo mejorar o corregir la apariencia física, desde bíceps hasta testículos. Los hombres recurren a ellos para aumentar el tamaño o mejorar la forma de sus músculos, por ejemplo: Pectorales bien formados y depilados, como suele verse en muchos de los metro sexuales famosos y no famosos. La demanda de este tipo de procedimientos se triplicó desde 2005 a la fecha.

Los implantes de silicona que los hombres suelen solicitar son:
Pectorales
Tríceps
Bíceps
Pantorrillas
Glúteos
Testículos

Implantes capilares
Los microimplantes o microinjertos de cabello, son muy solicitados por los hombres (representan aproximadamente el 80% de las intervenciones masculinas), para solucionar de manera definitiva y natural el problema de la calvicie.

Via: Bello Magazine

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Someternos a una operación de cirugía estética provoca miedos y dudas: muchas veces intensificados por las leyendas urbanas que corren alrededor de este tipo de prácticas médicas. Por eso, el doctor Moisés Martín Anaya, nos comenta los mitos que circulan sobre este tipo de operaciones: que hacen que la preocupación aumente y que, en muchos casos, no son ciertos. A partir de ahora estarás más relajada a la hora de someterte a una intervención estética.

El lifting facial estira la piel
Sí, es cierto que el lifting estira la piel pero además consigue regenerar las partes del rostro que se han ido estropeando con el tiempo. Actualmente existen nuevas técnicas como la blefaroplastia, rinoplastia o lipoescultura que usan la propia grasa de nuestro organismo para hacer rellenos en la parte que se desee.

Los resultados de la liposucción solo duran un año
Esta técnica permite la remodelación de la silueta ya que actúa eliminando la grasa acumulada en distintas partes de nuestro cuerpo. Se practica con incisiones y en muchos casos, la operación va más allá de lo estético, alcanzando lo saludable: ten en cuenta que con ella se adelgaza y permite que obtengas una figura perfecta. Además, ¡sus resultados son permanentes!

Las prótesis mamarias explotan en los aviones
Aunque parezca realmente absurdo, todavía hay muchas personas que creen que esto ocurre. Es obvio que con una operación de pecho, tu vida diaria no cambiará.
Las prótesis que se usan en las operaciones han pasado con anterioridad por miles de controles de seguridad y calidad, siendo uno de ellos la resistencia a la presión, así que no tienes nada de lo que preocuparte.
No tengas miedo y ¡haz los viajes que desees sacando pecho!

Eliminar una costilla y así conseguir cintura
Este mito está totalmente difundido en la sociedad y es completamente falso. Las costillas no hacen que tu cintura sea más o menos fina. Para conseguir tener una cintura de avispa gracias a la cirugía, se debe recurrir a eliminar parte de grasa de la zona y así tener una figura más delgada.

Las cicatrices desaparecen
Todas las operaciones que necesitan la ayuda del bisturí, dejan cicatriz. Es cierto, que en todos los casos se pretende obtener un resultado en donde la marca de la operación sea lo menos visible posible. Pero la recuperación de la cicatriz depende siempre de la piel del paciente: no todas tienen la misma rapidez cicatrizante. Te aconsejamos que te apliques cremas de tratamiento que aceleren el proceso.

La cirugía es el nuevo antidepresivo
Una operación estética no cambiará tus problemas personales. Quizá a partir de la operación, te sientas más segura de ti misma, pero no serán el foco de la solución del dilema. Tu personalidad o problemas profundos no podrá remediarlos la cirugía, serás tú misma la que debas luchar contra ellos.

Las prótesis mamarias hay que cambiarlas cada decenio
Es cierto que las prótesis deben ser cambiadas en algunas ocasiones pero no en un tiempo impuesto: eso dependerá de cómo sea la reacción del paciente. Algunas prótesis necesitan el cambio en el periodo de diez años, otras quince y algunas nunca.

La grasa puede eliminarse con dieta y ejercicio
Una buena alimentación y la realización de deporte hacen que nuestro cuerpo esté fuerte y tonificado y, en muchas ocasiones, libre de grasa, pero jamás podrás deshacerte de toda la grasa acumulada en tu cuerpo, eso solo lo conseguirás a base de liposucción.

La cirugía es cosa de ricos
El paso por el quirófano se ha extendido y ya no es solo una cosa para gente adinerada. Como todas las cosas, ha tenido un proceso y una evolución en el que se ha mejorado su realización y se ha abaratado su práctica. Hacerse un retoque estético ya no es sinónimo de poder adquisitivo.

Via: Carlos de San Juan

Cada vez más personas acuden a la cirugía plástica en busca de una solución a su problema de sobrepeso, muchas veces subestimando la verdadera trascendencia de esta enfermedad tan compleja, por cierto. Muchos de ellos intentan solucionar mediante técnicas como la liposucción problemas de obesidad extrema que, en rigor, solo pueden revertirse mediante tratamientos nutricionales acordes o bien mediante cirugía bariátrica en aquellos casos en los que correspondiere aplicar la técnica quirúrgica.

Sin embargo, la cirugía plástica y reconstructiva está ganando un terreno cada vez mayor en el campo de la obesidad, siendo un eslabón fundamental en la reconstrucción estética del cuerpo del paciente que ha sufrido los embates del sobrepeso, y que debe padecer día a día las secuelas de una dolorosa instancia de su vida que ya ha sido controlada, pero que aún le devuelve una imagen negativa de sí mismo.
De hecho, los equipos de cirugía de la obesidad (bariátrica) trabajan en la actualidad en forma mancomunada con equipos de cirugía plástica y reparadora, con la finalidad de ayudar al paciente no sólo a bajar de peso sino también devolver a su cuerpo la apariencia normal luego que el marcado descenso de peso se ha concretado. Sólo así, la persona que ha dejado atrás la obesidad puede poner fin a sus padecimientos y volver a verse bien.
En ese marco, la cirugía plástica permite al ex obeso eliminar el exceso de piel resultante del descenso de peso, y reacomodar sus músculos abdominales, que muchas veces han cedido a causa del aumento desmedido de peso. Hoy, la técnica más utilizada a tal fin es el modelado del contorno corporal, que aborda el cuerpo de manera integral y a través de diferentes intervenciones.

¿Cuándo interviene la cirugía plástica?
En el consultorio de cirugía plástica es común escuchar consultas como: “Tengo 20 ó 30 kilos de sobrepeso. Intenté todas las dietas y no puedo bajar, quiero una liposucción para solucionar mi problema y bajar de peso”. Estamos ante un ejemplo de sobrepeso importante u obesidad. La cirugía plástica puede lograr resultados sorprendentes, pero no en esta instancia. Primero, insisto, debemos tratar el verdadero problema, que es la obesidad.
La cirugía plástica es un eslabón importante en estos grupos médicos pero, insistimos, ésta debe actuar con criterio y en el momento oportuno para lograr óptimos resultados.
¿Cuál es el momento oportuno? Una vez que se ha logrado tratar la obesidad, ya sea con tratamiento médico o con cirugía bariátrica, de acuerdo a cada paciente.
En relación a lo anterior, una vez me sorprendió una charla mantenida con una paciente ya tratada por obesidad, la que había bajado 60 kilos: “La cirugía bariátrica me cambió la vida y me siento feliz, pero todavía no me puedo quitar el ‘traje de gorda”, afirmó.
Esta situación es repetida en la mayoría de los casos de descensos marcados de peso, ya que debemos saber que la piel se asemeja a un elástico y que al sufrir un excesivo estiramiento, pierde su poder de retracción y se produce una severa flaccidez, con la consiguiente secuela estética.

Las técnicas de reconstrucción
Atentos a esta situación cada vez más frecuente en nuestro país y en el mundo, la evolución de la cirugía plástica nos ha llevado a un nuevo campo dentro de la especialidad: el modelado del contorno corporal luego de una pérdida masiva de peso.
Cabe destacar en este sentido que las técnicas tradicionales de cirugía no son aplicables en pacientes con recientes problemas de obesidad; esto ha llevado a que en los últimos años surgieran estas nuevas técnicas que abordan al cuerpo de manera global y en diferentes tiempos quirúrgicos. Así, por ejemplo, abordamos el abdomen de manera circunferencial, muslos, glúteos, brazos, mamas, etcétera, con modernas formas de lipectomías.
La lipectomía, para ser más claros, es la eliminación del sobrante de piel y grasa en las diferentes partes del cuerpo en donde el tejido ha cedido, como consecuencia del estiramiento del mismo por exceso de peso. Este procedimiento puede aplicarse a diferentes zonas del cuerpo, tales como el abdomen, espalda, glúteos, muslos, brazos, etcétera.
Este tipo de cirugía es la última oportunidad de “esculpir” el cuerpo de un paciente anteriormente obeso, donde existía un exceso masivo de piel y tejidos. El potencial para un verdadero cambio es significativo, pero también son mayores las posibilidades de complicación quirúrgica frente a las de un paciente con excesos normales de piel.
Por este motivo, debemos tratar a estos pacientes en forma multidisciplinaria, con una preparación previa diferente. Hacemos hincapié en una correcta preparación clínica, nutricional y psicológica, además de lo meramente técnico.
En consecuencia, el tratamiento estético de los pacientes con pérdida masiva de peso es diferente al tradicional y los planes quirúrgicos se deben individualizar y ser abordados por equipos entrenados y con experiencia en esta moderna área de la Medicina. De esta manera, obtendremos resultados estéticos sorprendentes, de manera segura, efectiva y con menor índice de complicaciones.

Por el doctor Roberto Martínez Rinaldi, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva en la clínica “Dr. Gregorio Marañón”.

Via: El diario del centro del país – Argentina

A lo largo de los años y como sucede con cualquier actividad humana, la cirugía estética se ha visto a veces rodeada de polémica y sitiada por leyendas urbanas que pertenecen más al folklore popular que a la realidad. El doctor Moisés Martín Anaya, uno de nuestros más reputados especialistas en cirugía estética, nos regala este decálogo de mitos sobre la cirugía. Algunos bordean lo real y otros son directamente mentira.

1. El lifting facial estira la piel. El lifting facial no consiste solamente en estirar la piel, sino en reestructurar las distintas partes del rostro que se han deteriorado o descolgado con el paso de los años. Hoy en día, esta intervención puede realizarse de manera aislada o asociada a otros procedimientos como la blefaroplastia o la rinoplastia, o con otras técnicas como la lipoescultura (rellenos con grasa propia).

2. Los resultados de una liposucción desaparecen al cabo de un año. La liposucción es una técnica quirúrgica que trata de eliminar los cúmulos de grasa localizados en muslos, abdomen, caderas, brazos, tobillos, pantorrillas, cuello y bajo el mentón, mediante pequeñas incisiones. Puede usarse con una finalidad puramente estética o puede asociarse a métodos reconstructivos. La liposucción no es un método de adelgazamiento, si no de una operación que remodela la silueta de su cuerpo y cuyos resultados son permanentes.

3. Las prótesis explotan en los aviones. Es uno de esos mitos que nadie sabe de dónde han salido pero que se perpetúan en el tiempo. La prótesis de mamas han pasado por decenas de controles médicos antes de aprobarse, entre ellos están los de resistencia a la presión. Así que si se ponen se puede realizar una vida normal con ellas, y uno de los aspectos de la vida normal es, claro, montar en avión.

4. Se puede retirar una costilla para reducir y afinar la cintura. Un mito ligado a la cirugía plástica es el que plantea la posibilidad de extirparse costillas para parecer más delgado. Es cierto que existen casos en los que se requiere cartílago costal para reconstruir una nariz o una oreja pero ésta no es una opción para lograr reducir la cintura. Las costillas no ensanchan la cintura. Para lograr este efecto se acostumbra a quitar una fracción de grasa y piel de la parte inferior del ombligo con el fin de crear una figura más delgada, pero nunca se extirpan las costillas.

5. Las cicatrices pueden desaparecer. La cirugía en sí siempre deja una cicatriz. Lo que sucede es que se intenta esconder de la mejor forma (por ejemplo, en pliegues y surcos de la piel). La condición última de la cicatriz dependerá de la piel del paciente, su tamaño, y que sean más o menos visibles dependerá de la capacidad del paciente para cicatrizar y de los cuidados a los que se haya sometido nada más acabar la intervención.

6. La cirugía resuelve problemas personales. Naturalmente una operación de cirugía estética nos puede ayudar a sentirnos mejor. Un tiempo después de hacernos la cirugía nos miraremos al espejo y seguro que nos gusta lo que vemos en él. Donde no llega la cirugía es a rincones más profundos: mejoramos el aspecto físico pero la cirugía no cambia la personalidad de los pacientes.

7. Todas las prótesis mamarias hay que cambiarlas cada diez años. La mujer que se someta por vez primera a una cirugía de aumento mamario debe saber que, en algunos casos, necesitará cirugías mamarias adicionales durante su vida. Algunas prótesis deberán ser cambiadas a los diez años, otras a los quince e incluso a los veinte años, y algunas no deben ser cambiadas nunca. Los cambios se deben generalmente debido a la ruptura protésica, a pinchazos en la superficie externa de las prótesis o debido al encapsulamiento de prótesis o al cambio por mayor tamaño o forma.

8. Puedo quitarme la grasa acumulada con una dieta milagro. Muchas personas piensan que haciendo dieta y ejercicio pueden hacer desaparecer determinados cúmulos grasos que en realidad sólo terminan desapareciendo con la liposucción.

9. La celulitis desaparece tras una liposucción. Lamentablemente a día de hoy no existe ningún tratamiento quirúrgico que acabe totalmente con la celulitis. No se debe confundir la celulitis con los cúmulos de grasa localizada, que son los que sí se pueden eliminar mediante una liposucción. Sin embargo, la liposucción puede atenuar y mejorar los efectos de la celulitis, puesto que alisa la piel.

10. La cirugía estética es solo para personas con gran poder adquisitivo. Hace veinte años conceptos como el de teléfono móvil o internet era definitivamente una quimera. Hace veinte años las únicas que pasaban por el quirófano para realizarse operaciones de cirugía estética era ese reducido grupo de mujeres que salían en las revistas y vivían dentro del mundo de la jet set. Pero con el paso de los años la cirugía estética no solo ha mejorado sino que se ha democratizado y ahora mucha más gente tiene acceso a ella.

Via: Vanitatis

La mamoplastia es la técnica que permite mejorar el aspecto de los pechos pequeños, asimétricos o caídos mediante un implante. Según un estudio publicado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el aumento de mamas es la cirugía más demandada en 2009 por las jóvenes menores de 30 años, siendo después de la liposucción, la intervención más realizada en España. “El motivo principal que lleva a las mujeres a someterse a este tipo de operación -según la psicóloga y psicoterapeuta de familia, Roser Lladó– es la necesidad de recuperar o fortalecer la autoestima. Normalmente, cuando una mujer que piensa operarse el pecho acude a mi consulta, el verdadero problema que hay que tratar es el de una autoestima débil debido a la presión social y/o familiar que se ejerce muchas veces sobre las mujeres”.

Para SECPRE los pacientes ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. En este sentido, Lladó cree que “tener una buena autoimagen permite disfrutar de una autoestima saludable. Por esta razón, y siempre en personas mentalmente sanas y maduras para tomar la decisión, cuando la vida social, personal y/o familiar se resiente por no estar a gusto con el tamaño o la forma del pecho, el hecho de pasar por el quirófano para someterse a la implantación de unas prótesis mamarias es, sin duda, una solución perfectamente válida para recuperar la seguridad en una misma y, en definitiva, para volver a sentirse bien y recuperar el bienestar emocional”.
El perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas y la altísima calidad de las prótesis empleadas han hecho que esta intervención sea cada vez más segura y menos invasiva. Un ejemplo de ello lo tenemos en los implantes de Laboratories Sebbin, empresa que lleva más de 25 años fabricando y comercializando prótesis de alta calidad para cirugía estética y reconstructora. Además, la filosofía que rige la forma de trabajar de la compañía está basada en su vocación de servicio hacia las mujeres y los hombres que desean encontrar el equilibrio entre su cuerpo y su mente.

La oportunidad de reinventarse
Generalmente, las operaciones de estética, en concreto las de mamas, y especialmente las de aumento de mamas, han sido constantemente denostadas por gran parte de la sociedad, sin embargo, “este tipo de operaciones – apunta la psicóloga – son, en definitiva, una forma de poder llegar a ser quien siempre hemos querido ser”.
Según la psicóloga: “Los efectos psicológicos derivados de una operación de implantes mamarios son en la mayoría de los casos muy positivos, ya que afianzan la autoestima y la seguridad en uno mismo”. Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, la decisión de llevarla a cabo no se debe tomar a la ligera y, por tanto, “antes de acudir al cirujano plástico todas las mujeres deberían tenerlo muy claro, es decir, ha de ser una decisión meditada fruto de un convencimiento profundo y bien asesorado, aspecto que dejamos siempre en mano de los psicólogos profesionales de esta rama”, aconseja Lladó.

El aumento de pecho eleva la autoestima
Según un estudio elaborado y difundido por la Universidad de Florida (2011), las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho no sólo logran mejorar su autoestima, sino que también otorgan una valoración más positiva a su vida sexual.
El estudio, que evaluó la percepción de 84 mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 57, respecto a ellas mismas antes y después del aumento de senos, concluyó que el índice de mejora de la autoestima en las participantes subió de 20,7 a 24,9, sobre 30 puntos en la escala Rosenberg y el promedio de función sexual femenina pasó de 27,3 a 31,4.

Via: El Ibérico

En Tucumán, las intervenciones se incrementan a un ritmo del 10% anual. En el país se llevan a cabo unas 300.000 operaciones anuales. Se realizan más cirugías que en Francia y en Gran Bretaña. Son especialmente las mujeres jóvenes las que más acuden al quirófano para sumarse siliconas o restarse grasas. Las preferencias de las tucumanas cuando se retocan.

Es la cirugía de la ilusión y de la esperanza. Carolina, de 25 años, se acercó con confianza a su compañera de trabajo. Le preguntó: “y tú, ¿cuántos centímetros cúbicos te pusiste?, ¿te las puedo tocar?” Se entusiasmó. Y comenzó a ahorrar para cumplir el sueño de su vida: lucir un buen escote. Ahora, a minutos de entrar al consultorio del cirujano plástico, cuenta que su autoestima se elevará hasta niveles impensados cuando cambie su figura. Marina, la compañera, es una de esas mujeres que siempre quieren verse bien. Antes de aumentarse el busto, a los 33 años, ya había probado el elixir de la eterna juventud con la esperanza de retrasar un poco la llegada de la temida arruga. El relleno casi no se nota alrededor de sus ojos. Lo resalta con orgullo. E inmediatamente se para y exhibe su silueta liposuccionada en las caderas y en el abdomen. Es una morocha armónica y llamativa. Tiene la nariz pequeña, pelo negro y brillante y un detalle que delata su paso por el bisturí: labios gruesos.
Carolina y su compañera -quienes prefieren no identificarse con sus apellidos- ilustran el furor que despierta entre las tucumanas la cirugía plástica. Nuestra provincia no escapa al “boom del bisturí” que se está viviendo en el país, uno de los líderes en el mundo en cantidad de tratamientos estéticos. Según un informe del trigésimo Congreso Internacional de Medicina y Cirugía Cosmética, se realizan en el país unas 300.000 intervenciones anuales, cifra que supera a Francia, Canadá y Gran Bretaña.

¿Qué pasa en Tucumán?
En nuestra provincia, cada vez más personas (especialmente jóvenes) acuden al cirujano para verse mejor. La mayoría son mujeres -solo el 10% son varones-, de entre 21 y 31 años (aunque atienden hasta de 80). Piden en primer lugar lipoaspiraciones y luego -en alza- vienen los implantes mamarios, detalló Eduardo Novillo, presidente de la Sociedad Tucumana de Cirugía Plástica y de la Regional NOA de la Sociedad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.
Según las cifras que maneja la entidad, cada año se incrementan en un 10% las intervenciones. Los motivos: hay más oferta de cirugías y más cirujanos (hasta hace 10 años en la Sociedad había tres o cuatro; ahora son más de 35), bajaron los costos y se ofrecen procedimientos cada vez menos invasivos.
“Para hacerse retoques ya no es necesario someterse a grandes cirugías, que requieren mucho reposo y que son dolorosas. Hoy en día las operaciones son más sencillas y contamos con muchas tecnologías no invasivas, desde el láser, luz infrarroja, luz pulsada intensa, etcétera. Estas técnicas son muy demandadas, debido a su inmediatez y su período de recuperación nulo”, detalla.
Los procedimientos que también se han convertido en favoritos son los rellenos y las inyecciones de toxina botulínica (más conocido como botox, por su marca comercial). Quienes usan estas técnicas buscan una nueva sonrisa, un rostro menos arrugado y una mirada que no esté tan enojada.

Lo que ellas quieren
Cuando recurren al quirófano las mujeres quieren que los médicos hagan hasta lo imposible para permitirles sentirse a gusto en bikini o con una camiseta ajustada. Por eso, lo que más piden son lipoesculturas en caderas y cintura e implantes con siliconas.
¿Y cómo les gustan las lolas a las tucumanas?, fue la pregunta en la cual indagó un estudio realizado por Novillo. “Lo primero que te dicen las pacientes es: ‘quiero que quede natural, que no se note’. Pero es todo lo contrario. A la tucumana le gusta que se note que se puso siliconas, aún debajo del abrigo. Y otro dato: siempre quiere tener más que la amiga. Le gustan que sean grandes, que miren para adelante y que estén bien juntas, que no se desplacen del tórax; conservar la sensibilidad y que no les duela la cirugía”, resalta.
Por quién se operan es otro de los interrogantes que analizó Novillo. La gran mayoría (el 40%) lo hace por ellas mismas, en segundo lugar lo hacen por las amigas y, por último, se someten a una cirugía por pedido de sus parejas o para llamar la atención de algún hombre.

Más joven
Las estadísticas revelan que el mayor aumento de intervenciones estéticas se ha producido entre las jóvenes. Según la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, la edad promedio de las pacientes bajó a 25 años durante la última década.
El cirujano Hugo Mayer lleva casi medio siglo operando a las tucumanas. Él afirma que hay un boom entre gente muy joven que acude a las consultas para aumentar de talla de corpiño y para modelar las caderas.
“La consulta comienza cada vez más temprano, a los 15 y 16 años. Entre las chicas hay mucha competencia. La cirugía ya no es la búsqueda esencial de la eterna juventud, es un medio que se usa más que nada para reducir los complejos”, destaca. Y añade: “también vemos que acceden a las cirugías muchos niños para corregir, por ejemplo, defectos en las orejas”.
Los médicos ponen el acento sobre una tendencia: cada vez más mujeres se resisten a llevar el cuerpo que les tocó naturalmente. “Lo natural no les gusta – señalan-, prefieren una fisonomía que raye con lo perfecto”.
Atrás quedan los tiempos en que los tucumanos sólo se retocaban las orejas o las narices. La rinoplastía, cirugía que durante muchos años fue la predilecta en los quirófanos, ya no se encuentra entre los cinco procedimientos más pedidos. ¿La razón? Según los médicos, la mujer de ahora lleva su nariz con más personalidad y, si va a gastar en embellecerse, prefiere hacerlo en los pechos o en la cola. “Las lolas son la carta de presentación, me dicen muchas pacientes”, comenta el cirujano Eduardo Novillo.
No es que haya descendido el número de personas de mediana edad que acude a las cirugías más tradicionales para combatir los efectos de la edad. Pero en los últimos tiempos se ha abierto un gran segmento de negocio entre jóvenes obsesionadas por un canon de belleza que pasa por tener una talla 95 o más de corpiño.
En este reino del bisturí que es Tucumán, adonde vienen pacientes de todo el país para operarse, aparecen lentamente más varones en los quirófanos. Lo que más piden ellos: nuevos párpados y microimplante capilar. Otra de las intervenciones más solicitadas por estos pagos es la dermolipectomía abdominal, tanto en hombres como mujeres. La operación se usa para reducir el exceso de piel y grasa en el abdomen.
En cuanto al nivel adquisitivo de los pacientes también hubo cambios en los últimos años, tantos que los médicos ya hablan de la democratización de las cirugías. Las operaciones estéticas, sostienen los médicos, dejaron de ser un bien de lujo y en la actualidad se amplía cada vez más la franja social de quienes acceden a estos procedimientos: hoy la demanda también proviene de empleados con salarios medios o bajos.

Culto al cuerpo
Modelar el cuerpo para embellecerlo puede ser psicológicamente beneficioso para algunos, pero de ninguna manera puede serlo para todos, opina Inés Osatinsky, experta en psicología de la personalidad. La especialista habla de un excesivo culto al cuerpo, alimentado por la imagen de la eterna juventud que nos venden los medios de comunicación.
“Esto también tiene que ver con la disconformidad permanente en la que la sociedad nos envuelve. Las personas están en la búsqueda permanente”, opina. Esto quedó claro en la última encuesta de la consultora D’Alessio IROL en Argentina, en la cual siete de cada 10 mujeres aseguraron que no se sienten bellas. El 60% cree que es poco atractiva. Según el estudio, el 17% se ha realizado una cirugía estética. Y cuatro de cada diez mujeres que aún no han pasado por el quirófano sienten deseos de hacerlo.

Via: La Gaceta – Argentina

No queda del todo lejos el día en que escoger un implante mamariopara mejorar el aspecto de los senos llegue a resultar innecesario. El motivo no es otro que los últimos avances en el estudio de nuevos tratamientos mediante células madre, cuyos resultados más que positivos van camino de provocar una auténtica revolución en el campo de la estética.

Vicente Paloma, cirujano plástico y estético del Centro Médico Teknon de Barcelona, explica en qué consisten este tipo de investigaciones y cuales son las posibilidades de futuro que las células madre brindan a la cirugía plástica y estética. «Las terapias basadas en células madre son el gran avance médico del siglo XXI», asegura el especialista, quien considera que este tipo de estudios pueden suponer un auténtico paso de gigante en tratamientos como «el relleno de cicatrices o la regeneración de la dermis facial», al tiempo que admite que es en el aumento de mamas y la reconstrucción mamaria donde pueden obtenerse mejores resultados.
Aunque las últimas investigaciones abren cada día más el camino a mejoras en este terreno, el doctor Vicente Paloma precisa que el uso de células madre en el ámbito estético no es nada nuevo. «Hace unos 15 años que se aplica en cirugía plástica, la diferencia es que ahora ya vamos encontrando respuestas a varias incógnitas, como, por ejemplo, la investigación en torno a las diferentes líneas celulares que hay en un trasplante de grasa».

Relleno con nuestra propia grasa
El lipofilling es la técnica de cirugía plástica y estética en la que más se ha progresado en las investigaciones con células madre. Consistente en aumentar el volumen de una parte del cuerpo utilizando la grasa obtenida de una liposucción, el lipofilling o relleno de grasa propia con células madre «es una de las técnicas más avanzadas y efectivas en diferentes tratamientos, sobre todo en el aumento de mamas y las reconstrucciones».
Pero, ¿suponen estos avances el fin definitivo de los implantes mamarios? Evidentemente, aun en un futuro, las prótesis continuarán empleándose en aquellos casos en que la liposucción previa no sea necesaria, pero es posible que su aplicación se reduzca en gran medida. Para el experto, «la técnica se está perfeccionando y los horizontes se amplían». Además, el doctor afirma con seguridad que el aumento mamario «pasará, en un futuro, por este tipo de procedimientos, evitando la utilización de prótesis artificiales en la mayoría de los casos».
En lo que al rostro se refiere, la técnica del lipofilling también pondrá fin, «con toda seguridad», a tratamientos de rejuvenecimiento, como aquellos realizados con ácido hialurónico y altamente demandados en los centros estéticos: «Sin duda, esta técnica sustituirá a este tipo de componentes con la ventaja añadida de reemplazarlos por algo propio y definitivo, como la propia grasa».

Pechos más naturales, menos turgentes
Además de la evidente diferencia que supondría el hecho de no introducir un elemento extraño en nuestro cuerpo, como pueden ser los implantes mamarios, el doctor Vicente Paloma señala la naturalidad como una de las principales ventajas de la técnica del lipofilling con células madre. «Supone la creación de una mama totalmente natural», asegura el doctor, aunque advierte de que precisamente por ello su aspecto tendrá «probablemente menos turgencia que con una prótesis».
Respecto al rostro, el especialista apunta que «hay que tener en cuenta que la grasa extraída está compuesta por adipocitos, que son células grasas, y también por las células madre pluripotenciales, con un gran potencial de regeneración» debido a su capacidad para transformarse en otro tipo de células más especializadas. «Las posibilidades son muchas y muy interesantes, aunque la mayoría se encuentren aún en fase de experimentación». Regenerar la dermis, acabar con el descolgamiento y la flacidez, o recuperar tejidos blandos perdidos en accidentes o a causa de alguna enfermedad serán del todo posible sin necesidad de emplear para ello compuestos artificiales.

Un gran banco de grasa
Para el especialista, el futuro de este tipo de técnicas pasa necesariamente por la creación en nuestro país de almacenes de grasa con células madre. «Queremos crear un banco de grasa en España para poder estudiar los beneficios de este tratamiento en profundidad», asegura el doctor, para quien este tipo de centros supondrían un gran avance en el ámbito científico al permitir aislar de manera eficaz el máximo número de células madre contenidas en al grasa y obtener así rellenos altamente enriquecidos para una mayor eficacia. «Es un hecho que los bancos de grasa acabarán existiendo».

Via: ABC