A partir de este lunes, 14 de diciembre, y hasta el día 16, el XXIX Curso de Aprendizaje en Suturas Laparoscópicas será impartido en Cáceres por prestigiosos cirujanos laparoscopistas de España, como el Dr. Salvador Pascual y la Dra. Tejonero del Hospital Santa María del Puerto (Puerto de Santa María), el Dr. Bilbao de la Clínica Vicente San Sebastián (Bilbao), el Dr. Torres del Hospital San Carlos (Madrid), el Dr. Díez-Caballero del centro médico Teknon (Barcelona), el Dr. Fatás del Hospital Royo Villanova (Zaragoza) y el Dr. Asencio del Hospital Universitario (Guadalajara).

Igualmente, esta actividad contará con la colaboración de los profesionales del CCMI “Jesús Usón” (Cáceres), según ha informado el propio centro a través de un comunicado.

Este curso se hace realidad teniendo en cuenta las importantes ventajas asociadas a la cirugía de mínima invasión y el empleo cada vez más generalizado de estas técnicas, factores que han hecho necesaria la actualización de los procedimientos quirúrgicos convencionales y el desarrollo de una gran variedad de nuevas aplicaciones clínicas.

En este sentido, la cirugía laparoscópica es una técnica mínimamente invasiva que permite la intervención de los pacientes reduciendo los factores de riesgo propios de la cirugía convencional, así como la recuperación postoperatoria, el malestar, dolor, etc.

Así pues, estos Cursos se centran en el aprendizaje de la técnica de sutura intracorpórea y la corrección del reflujo gastroesofágico, mediante la aplicación de la cirugía laparoscópica, apunta el CCMI.

Más información: Regiondigital.com

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Operar metiendo en el cuerpo una cámara y un bisturí a través de pequeñas incisiones -la llamada laparoscopia- supuso un gran avance con respecto a la cirugía abierta porque se reducía el dolor, se acortaba el postoperatorio y se evitaban muchas complicaciones. Ahora los cirujanos están dando otro gran paso: la cirugía robótica. El Hospital Carlos Haya y el Clínico han hecho ya cerca de 200 intervenciones con el robot Da Vinci, un aparato que cuesta alrededor de dos millones de euros y que en 2007 fue adquirido por el sistema sanitario público. Hay dos equipos, uno en Málaga y otro en Sevilla.

Para contrastar resultados, unos hospitales andaluces operan de la forma tradicional y otros lo hacen con el Da Vinci dentro de un proyecto de investigación subvencionado por el Ministerio de Sanidad que comenzó por un año, pero que se ha ampliado a dos. Aunque todavía no se han cerrado conclusiones, el coordinador de cirugía robótica de Málaga, Víctor Baena, adelanta: “Los resultados son incuestionables”.

El robot no opera; es sólo una máquina con patas semejantes a las de un pulpo gigante que se convierten en las manos del cirujano dentro del enfermo. Tiene ventajas con respecto a la cirugía abierta porque permite operar a través de pequeños cortes. Pero además supera a la laparoscopia porque elimina el temblor del cirujano, amplía su visión, le permite ver el interior del organismo del paciente en 3 D y tiene una capacidad de giro similar a la de la muñeca humana.

Baena explica que todas estas mejoras se traducen en un menor daño de los tejidos internos, lo que a su vez supone un postoperatorio menos doloroso y menor pérdida de sangre durante la intervención. “Solo hemos tenido que hacer transfusiones en el 1% de los casos. Es el futuro en cirugía. Es como si tuvieras las manos dentro del paciente”, precisa. Esto se debe a que al tener una visión aumentada, el cirujano puede controlar mejor los vasos sanguíneos de la zona que opera.

Más información: Malagahoy.es

El Servicio de Urología del Hospital de Manises ha iniciado con éxito su programa de cistectomía radical laparoscópica en pacientes con cáncer de vejiga avanzado, que consiste en una cirugía “mínimamente invasiva” y logra una convalecencia más confortable y hospitalización más corta.

Según han informado fuentes hospitalarias, se trata de una operación de gran complejidad técnica que consiste en la extracción de la vejiga (junto con la próstata en los pacientes varones) y los ganglios linfáticos pélvicos a través de una pequeña incisión de unos seis centímetros extendida alrededor del ombligo.

Uno de los doctores responsables del programa Carlos Reig, jefe del Servicio, ha indicado que las principales ventajas de esta técnica “no solo estriban en el tamaño de la incisión mucho menor que la necesaria si se hiciera por cirugía abierta”, sino porque se “disminuye el riesgo de infección, el dolor postoperatorio y las lesiones musculares en la pared abdominal”.

Más información: Abc.es

obesidad_tratamiento_cirugia_gastrointestinal_reduccion_estomado_laparoscopiaLos mensajes que proponen dietas moderadas y ejercicio físico para eliminar la obesidad no tienen ningún éxito, a diferencia de las soluciones drásticas y arriesgadas, como es la cirugía que reduce la capacidad estomacal de los obesos, cuya demanda no deja de crecer en Catalunya. Esas intervenciones acotan de forma radical las posibilidades de ingerir alimentos, y el estómago pasa de tener 1.500 mililitros de espacio para digerir comida, a disponer de apenas 60 mililitros. Lo que cabe en medio envase de yogur. Quien comía para contener su ansiedad, se ve obligado así a buscar otro recurso tranquilizador. Aunque lo intente, su fisiología no admite excesos dietéticos.

El cirujano que introdujo en España la técnica laparoscópica en este tipo de intervenciones, el doctor Antonio de Lacy, considerado uno de los máximos innovadores quirúrgicos de Europa, ha perfeccionado la cirugía de la obesidad y en el último trimestre ha operado, con éxito, a ocho personas obesas que, 48 horas después de la intervención, marcharon a casa sin más cicatriz que un diminuto corte interno bajo el orificio natural del ombligo. Por ahí entró un cilindro de 12 milímetros de diámetro desde el que se distribuyeron los catéteres que externamente manejó De Lacy: contenían una cámara con iluminación, el bisturí eléctrico, un coagulador automático y una pistola de sutura mecánica. Siete de esas intervenciones las realizó en el Hospital Clínic, de Barcelona,y una en el Hospital Quirón.

CINCO INCISIONES / De ser practicada por un reducido núcleo de cirujanos adscritos a hospitales públicos de Catalunya, la cirugía de la obesidad ha pasado a ejecutarse, con mayor o menor pericia, en una docena de centros, que asumen un millar de intervenciones al año. La lista de espera para reducir quirúrgicamente el estómago supera las 700 personas en Catalunya. Muchos de esos cirujanos gastrointestinales (no todos), operan con técnica laparoscópica –abertura de cinco pequeñas incisiones por las que viajan las cánulas que contienen el instrumental–. Una minoría de especialistas siguen abriendo una amplia cicatriz en el abdomen para alcanzar el estómago, intervención que implica mayor riesgo de infección –el intestino es un gran contenedor de todo tipo de bacterias– y un periodo posoperatorio más prolongado.

Más información: Elperiodico.com

LaparoscopiaEl apoyo a esta técnica coincide con la vocación de Policlínica Gipuzkoa, pionera en la incorporación de la última tecnología en cirugía mínimamente invasiva.

Ya son doce los pacientes con obesidad mórbida que han sido intervenidos para la realización de un by-pass gástrico o la colocación de una banda gástrica por laparoscopia en Policlínica Gipuzkoa.

Tradicionalmente en Gipuzkoa, este tipo de cirugías se han realizado de forma abierta. Sin embargo, la Unidad de Obesidad Mórbida del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo de Policlínica Gipuzkoa, liderada por el Dr. Juan José Martínez, ha comenzado a practicar este tipo de cirugía por laparoscopia de forma integral.

Este método, realizado mediante pequeñas incisiones, permite disminuir las complicaciones de la intervención, la recuperación del paciente es más rápida y reduce a la mitad el tiempo de hospitalización, frente a la cirugía abierta.

No hay que olvidar que los pacientes obesos son personas más propensas a sufrir complicaciones postquirúrgicas en cualquier intervención, ya que sufren problemas añadidos como la hipertensión, diabetes, insuficiencia coronaria y apnea del sueño, entre otros.

Incidencia

En Gipuzkoa un 12% de la población es obesa y un 1% (más de 6.000 guipuzcoanos) padece obesidad mórbida. Los pacientes con este tipo de obesidad están entre un 50 a un 100% por encima de su peso corporal ideal. Estas personas, debido a su sobrepeso, tienen grandes probabilidades de sufrir enfermedades crónicas y complicaciones cardiovasculares.

Más información: Acceso.com

cirugia1El Hospital Universitario de La Ribera ha comenzado a operar tumores de próstata por vía laparoscópica, una técnica de última generación que permite visualizar la zona abdominal y otros órganos cercanos a través de un aparato formado por una cámara (laparoscopio) y un tubo flexible que se introduce en una pequeña incisión, según informaron hoy fuentes del centro sanitario en un comunicado.

De esta forma, este centro sanitario se convierte en uno de los primeros de la Comunitat Valenciana en incorporar esta técnica y en el primero de ámbito comarcal, explicaron las mismas fuentes.

En este sentido, desde el pasado 14 de mayo, día en que comenzó a utilizar esta técnica, el Servicio de Urología del Hospital Universitario de La Ribera ha realizado con éxito nueve prostatectomías radicales por vía laparoscópica (PLR). Se trata de una novedosa técnica quirúrgica que permite la extirpación del cáncer de próstata localizado a través de unas pequeñas incisiones y sin necesidad de llevar a cabo cirugía abierta en la zona abdominal del paciente.

El procedimiento consiste en realizar, bajo anestesia general, cinco orificios de entre 5 y 10 milímetros, a través de los que se extirpa la próstata afecta del tumor y las glándulas seminales para, posteriormente, anastomosar o unir la vejiga del paciente (bolsa que almacena la orina) con su uretra (conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior), agregaron.

Más información: europapress.es

cirugiaminimainvasivaEl treinta por ciento de los pacientes del Hospital San Agustín que sufren cáncer de colon ya se someten a cirugía laparoscópica, que se caracteriza por ser mínimamente invasiva, inocua y eficaz. El centro avilesino cuenta con este servicio desde marzo de 2007 y el número de operaciones que se realizan sin bisturí ha aumentado considerablemente desde entonces. «La mayoría de las operaciones de cáncer de intestino grueso así como la cirugía de vesícula o hernia ya se realiza con esta técnica», explicó el jefe del servicio de cirugía del San Agustín, José Ignacio Jorge Barreiro, quien destacó que la nueva prestación ha permitido mejorar las estadísticas de actividad asistencial con la reducción de las listas de espera.

La demora media que sufren los pacientes que aguardan por una consulta es, según Jorge, de diez días y los que están a expensas de una operación, de un mes. El servicio de cirugía realiza alrededor de 1.800 operaciones al año entre operaciones con hospitalización y cirugía menor, que habitualmente se practica en el hospital de día. «En estos momentos el servicio está mejor que nunca», subrayó el especialista, satisfecho de los resultados obtenidos con la cirugía que se realiza por laparoscopia.

Este tipo de operaciones, explicó el facultativo, permiten penetrar en la cavidad abdominal a través de pequeñas incisiones por las que se introducen unos tubos llamados «trócares». Como el interior del abdomen es oscuro, se tiene que agregar luz a través del mismo laparoscopio, utilizando una fuente de luz fría, transmitida a través de fibra óptica. A la par, los profesionales sanitarios insuflan CO2 en el vientre para que se forme una burbuja y así poder trabajar con comodidad en el intestino grueso. «El cáncer se extrae por una pequeña incisión de unos cinco centímetros que hacemos en la zona más inferior del abdomen», apuntó el doctor.

Con la cirugía por laparoscopia las grandes cicatrices son cosas del pasado. Esta es, precisamente, una de las ventajas de las intervenciones mínimamente invasivas de cáncer de colon. Los enfermos que entran al quirófano con cáncer de colon y se someten a cirugía por laparoscopia sufren menos traumatismo, presenta mejores resultados clínicos y estéticos y, además, su recuperación es más rápida.

Más información: ine.es