Las chilenas que quieren mejorar el aspecto y la funcionalidad de su zona íntima son cada vez más, lo que ha provocado un gran aumento en las consultas y cirugías plásticas ginecológicas, según cuenta el “gurú” de estos procedimientos en Chile, el Dr. Jack Pardo Schanz, uroginecólogo y cirujano plástico ginecológico.

“La cirugía plástica ginecológica es la de mayor crecimiento y demanda de la última década”, explica el dr. Pardo dela Clínica SaraMoncada. “Las más solicitadas por las mujeres en Chile son el revujenecimiento vaginal y la labioplastía”, agrega.
El 60% de las mujeres que consultan por rejuvenecimiento vaginal lo hacen porque “tienen problemas múltiples asociados como prolapso, amplitud vaginal o incontinencia urinaria severa. En el último tiempo, gran parte de las mujeres que han llegado a la consulta por amplitud vaginal, son mujeres que han perdido la capacidad de tener un orgasmo vaginal durante el coito”, asegura el facultativo.
La operación se realiza con un láser o bisturí eléctrico, que logra mejorar la fuerza y control de la vagina, así como embellece el periné, que es la zona donde quedan las cicatrices luego de los partos. También “hace posible la disminución del diámetro externo e interno de la vagina”, explica el experto que ha realizado más de 400 de estas cirugías en el último tiempo.
El otro procedimiento popular es la labioplastía, que reduce el tamaño de los labios menores. “Generalmente las mujeres que consultan se quejan por sentir molestias con ropa interior apretada o cuando hacen deportes que implican estar apoyadas sobre sus genitales, por ejemplo, bicicleta o spinning”, dice el médico que ha realizado medio millar de esta cirugía.

Por último, cada día más chilenas buscan verse con menos años incluso en esa zona y se sometene a un lifting de labios mayores, que con frecuencia se asocia a la inyección de grasa para lograr un aspecto más juvenil.
“Nunca he realizado una himenoplastía -que es una reconstrucción del himne- en Chile ya que no me la han solicitado, lo que por cierto, habla muy bien de nuestras mujeres”, agregó el médico.

Procedimientos
• Rejuvenecimiento vaginal. La técnica usada se llama Laser Vaginal Rejuvenation (LVR), se desarrolló en los 90’ en Los Angeles, California y consiste en una operación por láser o bisturí eléctrico. Mejorando el tono vaginal, su fuerza y control. Si lo que se desea es sólo embellecer la vagina, existe la técnica conocida como Designer Laser Vaginoplasty (DLV), que consiste en una reparación estética ginecológica.
• Labioplastía. Es una reducción de los labios menores o ninfas que presentan alguna asimetría (desiguales o colgantes) e hipertrofias (muy grandes) por diferentes razones congénitas o adquiridas en el transcurso de la vida. Esta se trata de una operación mínimamente invasiva, ambulatoria y de muy rápida recuperación con nuestra técnica.

Via: Radio Santiago

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La labioplastía es una de las cirugías estéticas de más auge en el Reino Unido. Solo el año pasado, 2.000 mujeres se sometieron a esta operación que consta de una reducción de los labios vaginales.
Una mujer entrevistada por la BBC afirmó que se sentía perturbada porque no encontraba imágenes de mujeres con los genitales parecidos a los suyos. En realidad la obsesión con la forma de su vagina se había vuelto el centro de su vida. Una vez que llevaron a cabo la labioplastia, para su sorpresa, no quedó contenta con el resultado. Y es que el deseo por las cirugías plásticas muchas veces se aloja solo en la cabeza de la gente, no en una necesidad real. Una cirugía no solucionó el complejo que le generaba el aspecto de su genitales.
Esta operación se ha vuelto muy popular, de acuerdo con cifras del Servicio Nacional de salud del país europeo. Sin embargo, si una mujer siente una gran necesidad de cambiar la forma de sus partes más íntimas, es quizá importante que reconozca el verdadero motivo de este impulso.

Via: Terra

Estrechamiento vaginal, reducción de labios mayores y menores, lipoescultura de pubis, reconstrucción de himen… La cirugía estética, reparadora y de rejuvenecimiento de los órganos genitales femeninos empieza a ser cada vez más demandada por las mujeres de todas las edades: desde jóvenes acomplejadas por una lesión deportiva a mujeres con descolgamiento vaginal después de varios partos, pasando por aquellas que, en la cincuentena, quieren eliminar el exceso de grasa en el pubis.

La clínica de Jeanette Badran, en A Coruña, es la única de Galicia que realiza este tipo de retoques íntimos. Esta especialista explica que una de las intervenciones más demandadas por las gallegas es la labioplastia o ninfectomía, una cirugía relativamente sencilla, que se empezó a practicar a finales de los años 70 y que consiste, básicamente, en reducir los labios menores de la vagina. “Se realiza con anestesia local y sedación, y no suele durar más de una hora”, señala la doctora Badran, al tiempo que subraya que los riesgos de la operación son mínimos. “Lo peor que puede pasar durante la intervención es que se forme un hematoma, porque los genitales son una zona muy vascularizada (están llenos de venas). A veces también se produce una pequeña hinchazón, pero esto es normal, no es una complicación de la cirugía”, asegura esta médico, quien además apunta que la labioplastia se hace de manera ambulatoria y, por tanto, no requiere hospitalización. “Yo siempre realizo a mis pacientes suturas reabsorbibles, para no tener que andar quitándoles los puntos y hacer más cómodo el postoperatorio”, añade.

Tras la intervención, lo más aconsejable es que las pacientes no retomen su actividad sexual hasta pasadas, al menos, cuatro semanas. “Transcurrido ese tiempo, ya se puede hacer vida normal, sexualmente hablando”, indica Badran.

La doctora Badran asegura que la labioplastia es una intervención cada vez más demandada en Galicia. “Al mes realizo una media de cuatro intervenciones de este tipo, a mujeres llegadas de toda la comunidad y de otros puntos del norte de España”, sostiene, y continúa: “Aunque, tradicionalmente, las mujeres hemos sido más pudorosas que los hombres en todo lo referente al sexo y a nuestras relaciones íntimas, en los dos últimos años sí que se ha empezado a notar un cierto boom de la cirugía vaginal, y mientras la demanda de ciertas operaciones como el aumento de pecho o el lifting facial ha descendido por la crisis, los retoques íntimos han ido en aumento. Eso demuestra que este tipo de intervenciones son, para la mayoría de las pacientes, una necesidad real y no un mero capricho estético”, subraya.

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