En los últimos años, las redes sociales han conseguido traspasar la comunicación y conversación tradicional de toda la vida convirtiéndose en plataformas de formación e información, por este motivo “son un canal interesante para explotar en el sector salud”, según señala Carlos Mendiola, uno de los organizadores del I Congreso de Redes Sociales para el Sector Salud.
La utilización que se hace de estas herramientas por parte de los profesionales de la salud se ha multiplicado, del mismo modo que los centros hospitalarios y clínicas privadas han convertido en plataformas de información las redes sociales. Además, con una introducción más reciente, las compañías farmacéuticas y tecnológicas han empezado a ver sus posibilidades comerciales.

Las claves, según señala este experto, son “compatibilizar el compromiso ético y profesional, al tiempo que se aporta contenido de valor al paciente e incluso entre profesionales. Hay que buscar el equilibrio entre contenido de valor y el código deontológico”, añade.
Aunque, quizá, la parte más sensible la de los pacientes son los que más provecho pueden sacar de estas herramientas. En este caso, entre los especialistas, el principal temor se la difusión de una mala información y cómo corregirlo.
Para ello, durante este encuentro, se ha hablado de la posibilidad de desarrollar sellos de calidad o homologaciones, para la veracidad de los canales de los contenido que se vierten, porque, añade, “evidentemente es un canal abierto hay que tener cautela con lo que se cuelga en Internet”.

“Esta no es una sustitución del médico, es un complemento del servicio que esta haciendo un profesional de la salud, y hay que enfocarlo como tal y siempre recurriendo en el caso del doctor a las vistas presenciales”, agregaba.
No obstante, es innegable que se abre un nuevo camino en la atención de los pacientes, ya que en muchos los canales sociales existe la posibilidad de encontrar especialistas a los que contarles un determinado problema; asimismo, muchos médicos se han apuntado al 2.0 para ayudar a sus pacientes. Además, desde las asociaciones de pacientes, dan la posibilidad de compartir con personas en la misma situación las inquietudes producto de la enfermedad.

Claves para empezar

Las redes sociales y vías en las que participar son amplias por tanto las posibilidades de trasmitir información por canales online son infinitos, un problema que puede convertirse en una barrera del mensaje a trasmitir o de la información que recibir.

Esta situación puede ser solucionada si se tienen en cuenta las recomendaciones de Mendiola, quien señala que, para que los resultados sean los esperados, es necesario que la personas que se quiere introducir en las rede sociales tenga capacidad para aportar contenidos de valor, ya que “todo lo que tiene que ver con Internet se basa en contenidos”.
En segundo lugar, destaca que es necesario conocer la plataforma a utilizar, para ello señala que la “fermentación” del mensaje teniendo esto en cuenta es primordial, “tanto a nivel de plataformas como públicos objetivos”

“El mensaje no puede darse de igual forma en Facebook, como en Twitter o LinkedIn, existen formas de automatizar la información y mandar el mismo mensaje a todas las plataformas pero eso al final no se sostiene. La gente que recibe tus mensajes espera recibirlas de forma distinta porque cada plataforma tiene un posicionamiento distinto”, ha explicado.
Finalmente, recuerda, hay que saber que “las redes sociales traspasan la comunicación y conversación tradicional de toda la vida”, y, en ellas, es igual de importante parámetros como la educación, cortesía y las relaciones entre personas.

Encuentro pionero
Más de 120 profesionales del sector salud han debatido en el I Congreso de Redes Sociales para el Sector Salud sobre las plataformas y estrategias que llevan por el camino de la innovación en planos como la relación entre profesionales, acciones asistenciales, la relación con el paciente o la promoción de marcas farmacéuticas en las redes sociales.
El congreso, que ha contado con la colaboración de ONO y DKV Seguros, se inauguró con la ponencia de José Antonio Alguacil, experto en marketing digital aplicado a medios, en la que ofreció una visión de cómo se encuentra hoy el mundo del social media en el sector salud, con cifras de peso sobre la cantidad de material y nuevos usuarios que se registran en estas plataformas. Sobre la importancia de la salud en el mundo online apuntó que según recientes estudios, siete de cada diez internautas consultan información en redes sociales y buscadores sobre salud.

En el encuentro participo el doctor Salvador Casado, pionero en la figura del médico 2.0. Casado defendió la creación de contenidos y recomendaciones de valor para poder ofrecer una ampliación del servicio asistencial para el paciente. El doctor Casado resaltó la importancia de la interacción y el aporte de valor a través de redes sociales con un compromiso ético y profesional como base indispensable, sin dejar de lado el trato personal de la consulta de toda la vida.
La sesión matinal se cerró con una mesa redonda moderada por Carlos Albo, responsable del portal Vive la Salud de DKV Seguros, que inició el diálogo dando a conocer la nueva imagen de su plataforma de encuentro entre profesionales sanitarios y usuarios.

Entre las iniciativas destacadas en el encuentro, se presento la plataforma de DKV que funciona como un espacio de consulta que solo indexa contenidos de búsqueda supervisados por las webs de profesionales de la salud, sacando de nuevo a la palestra el compromiso que tienen los profesionales de la salud con toda la información que suben a las redes sociales y el entorno online.
Más allá de aspectos científicos los ponentes de la mesa destacaron el apoyo emocional que ofrecen iniciativas como el Forumclínic, una de las plataformas más destacadas de España con centrada en el encuentro entre pacientes crónicos, que ha alcanzado más de un millón de usuarios en 2011
Asimismo, ha sido destacado el trabajo de la Fundación Recover, que ha desarrollado un proyecto mostrando los beneficios de la red Medting para ofrecer diagnóstico sanitario a médicos en las zonas más desfavorecidas de África en los que ofrecen asistencia; además, entre las avocaciones de pacientes, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) destacó igualmente la labor de apoyo de sus herramientas en redes sociales e Internet, con más de 6.000 usuarios registrados en la web y 70.000 fans en Facebook.

Via: Bellum Media

Anuncios

Expertos en medicina estética y cirugía plástica han instado a las autoridades sanitarias a que tengan un mayor control legal de la información que aparece en internet sobre los tratamientos y productos estéticos ya que, a su juicio, este tipo de datos se están “sobrepasando continuamente”.
Durante la presentación de la campaña educativa realizada por la compañía ‘Allergan’ y que tiene como objetivo concienciar de la importancia de la calidad en todos los productos médicos involucrados en la industria de este sector médico, el jefe del Servicio de Cirugía Plástica del Hospital Beata María Ana de Madrid, Federico Mayo, ha advertido de que las autoridades sanitarias están “muy paradas” a la hora de controlar la información que aparece en los medios y ha pedido un mayor “endurecimiento” de las leyes que regulan estas publicaciones.

“Un paciente está obligado y debe buscar al mejor médico. El médico está obligado a dar la información correcta y a utilizar el mejor producto en su paciente, pero las autoridades sanitarias deben regular cómo se distribuye la información en los medios de comunicación, la información de la medicina en Internet, porque se están realizando verdaderas tropelías en algunas páginas de publicidad directa sobre asuntos médicos”, ha señalado Mayo.
Esta opinión ha sido corroborada por el especialista en cirugía plástica y reparadora del Centro Médico Teknon de Barcelona, Vicente Paloma, quien ha asegurado que cada vez son más los pacientes que acuden a la consulta pidiendo una determinada prótesis porque lo han visto en distintos medios y sin saber “realmente” si ese producto es el “más adecuado” para ellos.
No obstante, el paciente tiene una responsabilidad “fundamental” a la hora de que su tratamiento sea el de “máxima calidad” por lo que, en palabras del jefe de servicio de dermatología del Hospital MD Anderson Cancer Center y director del Instituto Madrileño de Dermatología y Estética, Juan Sopena, es necesario que la persona que se va a implantar una prótesis busque información del profesional que le va a operar porque, de esta forma, se “garantiza” que el producto que se le va a introducir es el “más adecuado”.

“Jamás un paciente a través de una revista de difusión o de Internet va a poder obtener la misma calidad de la información que la que le puede aportar el profesional a través de su experiencia y formación. Por tanto, es necesario que se informen de quién le va a operar porque eso es lo que le dará la garantía de que se va a implantar un producto de máxima calidad”, ha recalcado Sopena.
Asimismo, los especialistas en medicina y cirugía estética han recordado que la calidad en la marca de una prótesis se debe observar en los resultados que ha obtenido tanto a nivel nacional como a nivel global, en la baja tasa de complicaciones y en la inversión económica en investigación y desarrollo que el fabricante ha realizado.

Estos datos deben ser contrastados por el paciente pero, también, por el profesional sanitario quien está obligado a conocer la trayectoria de las compañías que crean estos productos, saber el número de países que tienen aprobado ese material y tener la garantía de que los controles sanitarios por los que ha pasado ofrecen el “mayor rigor científico y técnico”.

Más control e información tras los implantes PIP
Esta necesidad de información y el vacío que en muchos casos hay de la información de estos tratamientos ha podido propiciar la elevada demanda que tuvieron los implantes mamarios de la empresa francesa Poly Implant Prothese (PIP) y la consiguiente polémica que suscitó cuando se descubrió el elevado riesgo de ruptura.
Y es que, ha comentado Mayo, estas prótesis tuvieron tanto éxito porque tenían un bajo coste aunque estaban basadas en “muy pocos” estudios científicos, eran “copias” de otras marcas y se “engañó” a las autoridades sanitarias.
Sin embargo, los especialistas han coincido en asegurar que este escándalo producido por los implantes PIP ha hecho que las pacientes acudan a la consulta a hacerse una revisión o que aquellas que se lo van a implantar por primera vez soliciten información sobre la marca del producto.
“A raíz de este problema los pacientes han mostrado muchas dudas sobre los laboratorios y sobre los médicos, hay un clima de desconfianza y están disminuyendo el número de actos quirúrgicos”, ha reconocido Mayo. Sin embargo, el especialista en Cirugía Plástica y Reparadora del Centro Médico Teknon de Barcelona, Vicente Paloma, ha asegurado que esta polémica ha obligado al sector a “reforzar” la búsqueda de la calidad en esos productos.

Campaña ‘Allergan’
Por todo ello, y por esta falta de información, la compañía ‘Allergan’ ha presentado una campaña educativa de alcance europeo, titulada ‘La calidad es la clave’, para educar a los consumidores y a los médicos expertos en el sector a la hora de elegir el producto de mayor calidad.
Según ha explicado el vicepresidente ejecutivo de ‘Allergan’ en Europa, Doug Ingram, el objetivo de esta iniciativa es “suscitar” el diálogo entre el médico y su paciente para que el “precio” del producto no sea el factor fundamental a la hora de hacer una elección médica.
Para ello, la empresa ha diseñado unos folletos que recogen cinco preguntas que el paciente debe hacer al profesional de confianza, como son: ¿Qué marcas se utilizan y por qué?, ¿el producto tiene una investigación y práctica clínica probada?, ¿confía usted en el fabricante y por qué?, ¿qué uso se hace del producto en todo el mundo? y ¿cuál es la satisfacción de sus pacientes con los resultados?.

“Los pacientes no deberían sentirse incómodos por preguntar todo tipo de dudas pues es obligación del profesional de medicina estética y cirugía plástica el explicar todos los detalles relativos a las diferencias entre los posibles productos que se pueden usar”, ha recalcado el director de la división ‘Allergan Medical Aesthetics’ en España.
Este cuestionario puede descargarse en varios idiomas a través de la página web ‘www.qualityiskey.com’ donde, además, hay disponible una breve guía con estas preguntas para ayudar al consumidor a entender más acerca de los productos, de cómo se fabrican, de qué tipo de inversión ha hecho la compañía, de qué nivel de compromiso tiene un fabricante sobre el propio control de calidad y de cuáles son los procesos de investigación y desarrollo.

Via: Europa Press