El equipo médico de Cirugía Plástica Reconstructiva del Parque de la Salud está muy conforme con la respuesta que tienen en cada una de las localidades donde llegan a brindar sus servicios en forma totalmente gratuita. Los pacientes llegan con expectativas para poder mejorar su calidad de vida y se van con una sonrisa de satisfacción. Está conformado por profesionales de diversas disciplinas que trabajan articuladamente en el Hospital Escuela de Agudos -Dr. Ramón Madariaga- y en el Hospital de Pediatría -Dr. Fernando Barreyro-. En cada una de los lugares donde llegan con los consultorios satélites tiene como objetivo facilitar a toda la comunidad el acceso al sistema de Salud Pública.

El Jefe del Servicio de Cirugía Plástica Reconstructiva del Hospital Escuela, Dr. Gustavo Abrile, recordó que a iniciativa comenzó durante el mes de noviembre de 2011. Indicó también que, tanto en el Hospital Escuela como en el Pediátrico, se realizan cirugías reconstructivas o reparadoras que consisten en el tratamiento de pacientes, adultos y niños con secuelas de mal formaciones congénitas, quemados agudos, labio leporino/paladar hendido o malformación de tórax, de miembros superior o inferior, entre otras patologías. También se atienden en el Parque de la Salud son, además, secuelas de quemaduras, secuela cicatricial hipertrófica y reconstrucción mamaria.

Desde el comienzo de las acciones tuvieron la posibilidad de visitar los hospitales referentes de regiones muchos zonales donde se atiende la demanda primaria de cada zona. “Es algo innovador y trae muchas enseñanzas –comentaba Abrile-, primero porque nos permite acercarnos a las realidades regionales que muchas veces desconocíamos y que hacen a una tarea que dentro de una especialidad que subjetivamente mucha gente cree que es muy circunscripta a un área que es exclusivamente la cirugía estética”.
Destacó, además, que el equipo multidisciplinario desde hace dos años ha tratado de abrir un abanico de posibilidades, de opciones que tienen hoy los ciudadanos de Misiones para atender dolencias que antes creían que no iban a tener una solución.
“Habían perdido la expectativa que se pudiera resolver en su propia provincia”, acotó el médico especialista.

Entonces, a partir de un pedido formal del ministro de Salud Pública, Oscar Herrera Ahuad, salieron a buscar la patología porque en las estadísticas no había relación con lo que habían hecho en otros años, particularmente con las malformaciones congénitas sino que era el reclutamiento y resolver los pacientes que tratábamos con malformaciones de cara, fundamentalmente, con lo que estaban atendiendo en el Hospital, tanto el Madariaga como el de Pediatría. “Y entonces fue ahí que empezamos a proponernos a salir a recorrer cada uno de los hospitales, nos empezamos a encontrar con realidades diferentes. De gente que se sentía representada por su Hospital local o zonal y le costaba mucho venir a la ciudad de Posadas. Muchos no conocían la capital provincial o no sabían cómo llegar si no era trasladada”, apuntó.
Fue así como empezaron a darse cuenta que el trabajo operativo, de traslado, de localización, de interrelación con los promotores de salud, con los asistentes sociales, con los directores de hospitales o jefes de zonas sanitarias era esencial. “Entonces, empezamos a formar una suerte de red que nos permite mantener informado a todos los hospitales que hemos visitado, localizar a aquellos pacientes que necesitan una segunda intervención, o que necesitan un seguimiento por alguno de los integrantes de nuestro equipo, sea la odontóloga, fonoaudióloga, pediatría, un asesoramiento para adquirir eventualmente alguna prótesis o algún elementos que se necesite gestionar a través de la estructura del hospital para solucionar un problema”, aseveró.

Casi mil en 2011
El año pasado tuvieron que atender 900 intervenciones en el Hospital Pediátrico y el Hospital de Agudos. En la proyección para este año, están cerca de las 1.200 intervenciones. “A seis meses estamos en las 600 cirugías”, remarcó.
Abrile comentó que empezaron a ofrecer una alternativa y se dieron cuenta que la demanda superaba las expectativas que tenían al momento de implementar el servicio. “Entonces llegamos a algo que nunca quisimos, dar turnos en el tiempo para las cirugías”, lamentó. Pero seguidamente observó que la gran ventaja es que hoy el paciente que viene al Hospital se va con su turno quirúrgico, y de no mediar por un inconveniente que es ajeno al accionar del equipo, el Hospital hoy por hoy tiene cubierta su cantidad de cama y necesita muchas veces que se vaya de alta un paciente para que pueda entrar uno nuevo que va a ser intervenido por una cirugía programada.
Esto hace que haya un juego de fijar un cupo semanal de cirugías, que en ambos hospitales es de alrededor de las 20 sin contar las urgencias, “que por lo menos podamos decirle a un paciente que se va a operar en tal fecha, venga de donde venga”. Se articula un traslado desde la localidad donde se encuentra directamente hacia el Hospital.

Atención personalizada
El especialista Abrile sostuvo que una de las premisas es que, independientemente de la atención que brindan en ambos hospitales, todos los meses un integrante del equipo atienda en el hospital de Oberá, Eldorado y Puerto Iguazú.
“Aquellos pacientes que por alguna razón no pueden acudir a Posadas lo pueden hacer a esos hospitales porque saben que un integrante de cirugía plástica va a estar atendiendo”, aseguró.
Según el médico, es una fuerte movilización por parte de un equipo que está integrando interdisciplinariamente, “muy sólido y con un fuerte apoyo además del ministro Herrera Ahuad por la parte local tanto sea por los directores de los hospitales de Oberá, Eldorado y Puerto Iguazú. Mancomunadamente se puede ser mucho más efectivo de lo que creíamos hace algunos años”.

Via: Noticias de seis

Nuestro mundo tan cambiante sufre continuamente evolución y ataque de la sociedad tanto en lo intelectual, artístico, educativo y comunicativo. Implementando cambios en los procesos tradicionales y modas tanto en el vestir, tipos de cuerpos, vehículos, etcétera hasta en las cirugías estéticas, sin dejar de estar siempre de acuerdo con las técnicas modernas reconocidas y comprobadas internacionalmente aplicando el criterio quirúrgico.

En mi especialidad se presentan procedimientos innovadores que intentan sustituir procesos normales y estudiados con mucha anterioridad, comprobados con la prueba del tiempo superada; entre estos podemos mencionar desde implantes de mama de diferente forma, tamaño, contenido, vía de introducción, manejo posoperatorio y plano en el que se coloca en el cuerpo (bajo la glándula mamaria, bajo el músculo o combinadas), hasta el tiempo de recuperación, donde se describen técnicas de opérese ahora y salga a pasear por la noche, descrita por cirujanos reconocidos en Estados Unidos de Norteamérica (donde las personas son criadas y tratadas de diferentes formas, tomando en cuenta los hábitos alimenticios, sociales y costumbres de cada raza), pero esto no deja de ser una forma publicitaria, con sacrificio extra para la persona y riesgos innecesarios en una cirugía electiva, sin recordar que al cuerpo le toma un tiempo determinado para recuperarse de cualquier tipo de anestesia empleada para dicho procedimiento quirúrgico así como para la reincorporación a la vida cotidiana.

La mayoría de procedimientos quirúrgicos en cirugía estética son de tipo ambulatorio, es decir, que la persona se opera y el mismo día se da alta del hospital (al recuperarse totalmente de la etapa inmediata intrahospitalaria y que la persona se encuentre estable), pero esto no significa ir a tomar café, al cine, etcétera por la noche con las amigas u otra actividad; es para que su recuperación sea más cómoda, en su ambiente físico como familiar y pueda descansar y recuperarse del trauma quirúrgico al que fue sometido su organismo, recordemos que la cirugía estética no es ir al salón a decorarse las uñas, es un acto quirúrgico con consecuencias si no es adecuadamente respetado por el cirujano y la paciente, afirmando que la cirugía tiene dos grandes periodos: el primero es la cirugía que realizo en el quirófano y el segundo, los cuidados que tiene que tener la paciente según las recomendaciones de su cirujano plástico para que todo sea satisfactorio para ambas partes.

Así como en la actualidad hay combinaciones de procedimientos quirúrgicos, los cuales depende del criterio del profesionista realizarlos en el mismo acto quirúrgico o en etapas, siempre tomando el cuenta la recuperación adecuada de la persona y con el menor riesgo posible.
Esto es como la ropa de moda, no toda la ropa de última moda se te acomoda, aunque sea la última moda. Todo al final depende de las expectativas de la paciente, criterio quirúrgico, experiencia y forma de ver la cirugía del cirujano plástico.
Recuerda que siempre tienes que observar y buscar la acreditación como cirujano plástico emitida por la sociedad de cirugía plástica de El Salvador, para saber que estás en manos de un profesional, reconocido en nuestro país.

Doctor Mauricio Guerrero Arias, Cirujano plástico estético y reconstructivo.

Via: La prensa gráfica – Honduras

Nariz de guara, orejas de elefante, “tetudo”, “timbón”… Estos son solo algunos de los apodos que motivan a cientos de hombres hondureños a acudir donde el cirujano plástico, para corregir esos defectos físicos que los atormentan.
Mientras las mujeres anhelan tener unos senos y glúteos grandes y firmes, los hombres “catrachos” se someten a la “magia” del bisturí para dejar en el pasado aquellos malos nombres de antaño que los convirtieron en el chiste de la escuela, e incluso, del trabajo.
Las burlas debido a ciertas características de su rostro o cuerpo son el trauma de muchos caballeros, que cansados de los malos ratos, acuden donde el cirujano.
En las vísperas del verano, las cirugías plásticas se duplican, pues no solo las damas desean lucir sus cuerpos curvilíneos en las playas, sino también los hombres, para quienes su pecho y su abdomen son fundamentales. “Fíjese que cuando yo estoy jugando potra con mis amigos, me quedan viendo y me ponen sobrenombres de “chichudo”, tetas de mujer”, le confiesa un paciente al jefe del servicio de cirugía plástica del hospital Escuela, Luis González.
El hombre tiene los pezones más pronunciados de lo normal, dándole cierto aspecto femenino que detesta y que anhela remediar mediante una lipoescultura.
Ese es uno de los problemas más comunes entre los hombres que se realizan cirugías plásticas en este centro hospitalario. El doctor González explica que “muchos hombres tienen el pecho como gordito, entonces hay que hacerles lipoescultura, para que el pecho les quede plano, o cuando es muy grande, hacerles un corte para quitarles parte de la glándula mamaria, a eso se llama ginecomastia”.
A otros les preocupa exhibir en la playa sus “llantitas” o como dicen los “catrachos”, su “chiclera”, por lo que se someten a cirugías plásticas únicamente por satisfacción personal, para mejorar su apariencia e impresionar a la novia.
“Luego tenemos las llantitas del hombre, de repente cuando vienen conociendo a la novia y lo abraza, y le pone la mano en la cintura y toca la llanta, eso es otra cosa que nos dicen que se lo quieren quitar”. Para eliminar el exceso de grasa abdominal los hombres solicitan una lipoescultura, que les permite recuperar la confianza en sí mismos y su autoestima. Sin embargo, a medida que su edad va avanzando, sus necesidades cambian.

Un rostro radiante
Otro de los defectos físicos que motivan a los “machos” a mejorar su apariencia es el tener las orejas “paradas”, más sobresalientes de lo normal.
“La otoplastía es para aquellos que tienen las orejitas saliditas; la mujer se las cubre con el pelo, pero el hombre anda el pelo corto”, explica el cirujano plástico.
“Entonces vienen acarreando una serie de sobrenombres como orejas de varias cosas, entonces ellos dicen: doctor, vengo a operarme porque ya no aguanto las burlas por mis orejas y tienen ese complejo, entonces se operan y cambian”.
Otra de las cirugías que más solicitan los hombres en Honduras es la rinoplastia para mejorar la estética de su nariz.
Algunos tienen el puente de la nariz encorvado, dándoles el aspecto de los rostros mayas esculpidos en piedra. Otros tienen la nariz chata, embombada o puntiaguda.
“También piden la rinoplastia, que es para aquellos que tienen una nariz demasiado grande, que también han tenido sobrenombres, les han dicho nariz de guara y otro montón de apodos que desde la escuela los vienen acarreando”.
Al igual que las mujeres, los pacientes “maduritos” acuden donde el cirujano en “busca de una cirugía estética de los párpados y el estiramiento de cara”.

Autoestima masculina
“Cuando estaba chavo me decían Dumbo, por mis orejas, que son grandotas y saltadas”, dice el taxista Jaime Morales, con una sonrisa.
Ese apodo lo inspiró a usar el pelo largo, desde entonces.
“A mí, sinceramente me daba risa, pero tengo algunos amigos de los que siempre se burlan, unos porque son panzones, otros por la nariz, algunos no dicen nada pero yo sé que se sienten mal”, comenta Jaime.
Según el psiquiatra Javier Uclés, esas bromas cotidianas, lamentablemente, dejan huella en el estado emocional de numerosos hombres, a tal grado que algunos deciden hacerse una cirugía plástica.
“A veces en la casa o en el entorno les hacen bromas o chistes por alguna parte de su cuerpo, esto genera temor en las personas y entonces buscan ocultar esa característica ya sea con la ropa, un peinado, mientras que otros recurren a una cirugía plástica, todo depende de la capacidad económica de cada quien”.
El psiquiatra explica que las motivaciones que tienen los hombres para someterse a una cirugía plástica son casi las mismas que las del llamado “sexo débil”.
“A los hombres los motiva casi lo mismo que a las mujeres, pero con menor intensidad. Hay hombres que buscan una cirugía plástica por vanidad, por el aspecto emocional o el sexual”.
De acuerdo al profesional, la insatisfacción que un hombre pueda tener con su aspecto físico repercute en su vida laboral, sentimental y en sus relaciones interpersonales.
“Unos quieren cambiarse algunas partes de su cuerpo, aumentarlas o reducirlas. En la vida laboral, el físico puede repercutir porque si la persona tiene algún trauma debido a su cuerpo, se vuelve tímido, introvertido, agresivo”.
Uclés agrega que “aunque el hombre sea inteligente, tendrá la autoestima baja, con miedo a expresar sus opiniones ante los demás, y eso hace muchas veces que se practiquen una cirugía plástica”.
Por esas razones, para muchos caballeros, practicarse una cirugía plástica es casi como “volver a nacer”, tener más oportunidades sentimentales, laborales y sobre todo, una solución infalible a la baja autoestima.

Via: La Tribuna