Dicen que la reina consorte de Francia, María Antonieta de Austria, se despertó el día de su ejecución en la guillotina con el cabello completamente blanco. ¿Realidad o ficción? Los expertos explican que, muy lejos de tratarse de un encanecimiento repentino, la verdadera responsable de este supuesto cambio de color fue un tipo muy concreto de alopecia areata, hoy, más conocida como síndrome de María Antonieta.

Se trata de una falsa sensación de un cambio de color. Lo que ocurre es que “se cae el cabello de forma brusca. Primero, los más oscuros, por lo que las canas que ya había antes son más visibles y esto da mayor sensación de canicie repentina, argumenta Aurora Guerra, jefa de sección de Dermatología del Hospital 12 de Octubre (Madrid).

Tal y como explica la dermatóloga, este tipo de alopecia no ocurre de la noche a la mañana, tarda unas semanas en producirse. Aunque su causa se desconoce, se sabe que es una enfermedad autoinmune de base genética y, sin duda, el estrés desempeña un papel muy particular. “A pesar de no haberse demostrado con pruebas objetivas, puede influir como efecto desencadenante y lo mismo al revés, que la caída de pelo cause estrés y esto, al final, se convierte en un círculo vicioso”.

En el caso de María Antonieta, además de su predisposición genética, probablemente, la angustia y la tensión que sufrió durante los últimos meses de su vida aceleró su alopecia, por la que “las células del sistema inmune destruyen el folículo piloso”, señala Federico Cardona, cirujano estético del Instituto Médico Asistencial (Madrid), quien además confirma que los periodos de estrés pueden desencadenar nuevos ataques, pero siempre en aquellas personas que ya tengan predisposición”.

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Acne_prevencion_causas_tratamientoComer pocos dulces, mucha verdura y evitar el estrés. Podría ser un buen truco para reducir el acné, una alteración de la piel muy común durante la adolescencia. Según un estudio publicado en ‘Journal BioMed Central Public Health’, tanto los problemas de salud mental como la dieta influyen en el desarrollo de este trastorno.

“Observamos una asociación muy significativa entre el acné, una baja ingesta de verduras y un alto consumo de chocolate, dulces y patatas fritas”, afirman los autores de la investigación. Sin embargo, subrayan, el hallazgo más consistente e importante de este estudio es la relación que hay entre el estrés y la aparición de espinillas.

“Si la prevalencia de chicos con acné y estrés era del 20,5%, en aquellos sin esta alteración mental era de 13,4%. En cuanto a las jóvenes con espinillas, las que tenían estrés duplicaban a las que no lo padecían”, afirma Jon Anders Halvorsen, uno de los responsables de la investigación.

Aunque se han desarrollado numerosos estudios en este campo, las conclusiones no han sido determinantes. A diferencia de este trabajo, “contaban con una muestra reducida y limitada de participantes”, según citan los autores en su artículo. “Han sido muy útiles para saber que la depresión y la ansiedad son dos problemas muy comunes en esta etapa de la vida”, añaden.

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