El presidente de la comisión nacional de cirugía plástica y jefe de cirugía plástica del hospital la Paz, César Casado, ha participado en la reunión anual y asamblea general de la Sociedad canaria de cirugía plástica, reparadora y estética, en la que ha comentado aspectos la reconstrucción mamaria después del cáncer.

¿Qué papel juega el cirujano plástico en el proceso de tratamiento del cáncer de mama?
— El cáncer de mama es una patología cada vez más frecuente donde ha cambiado tanto la incidencia como la terapéutica, y el cirujano plástico juega un papel importante. Quizá el más importante, porque hay que ofrecer la reconstrucción de la mama de forma que la terapéutica del cáncer sea integral y que junto a la extirpación, ganglio centinela, quimioterapia y radioterapia esté la reconstrucción. Hay que dar todas las posibilidades.
¿Y por qué no se hace?, ¿por qué no todas las cirugías de mama acaban en reconstrucción?
— De unas 16.000 pacientes que cada año padecen cáncer de mama en España, y de un volumen de mastectomías en torno a 8.000, sólo se están reconstruyendo unas 2.400. Esta cifra obedece, fundamentalmente, a la falta de interés institucional y de motivación de las propias pacientes, por ausencia de especialistas que reconstruyan…Porque la reconstrucción a veces ha caído en manos de personas que no tienen la preparación adecuada, que no son cirujanos plásticos.
El porcentaje es muy bajo.
— Muy bajo. Se reconstruye sólo un 20% de las pacientes, teniendo en cuenta que hay un 10% de incidencia de cáncer de mama anual en pacientes femeninas y, además, hay técnicas que no requieren la mastectomía completa. De las pacientes que requieren mastectomía, sólo una de cada cuatro se someten a la reconstrucción.
¿En qué casos es reconstruíble?
—La reconstrucción aporta calidad de vida a la paciente, ayuda a que no tenga secuela personal ni psicológica, porque si la mastectomía unilateral es un drama, la bilateral es terrible. Todas son reconstruíbles, y yo pienso que se deben reconstruir todas. Solamente aquellas pacientes con un estadío muy avanzado de la enfermedad, y una expectativa de vida muy corta, no serían candidatas para reconstruir.
¿Le preocupa que los recortes afecten a esta especialidad?
—La cirugía plástica se está viendo afectada por los recortes presupuestarios, pero el cáncer de mama no se tiene que ver afectado. Es un tema prioritario en salud pública.
Decía antes de que uno de los problemas es el personal sin preparación adecuada.
— La cirugía reparadora mamaria es patrimonio del cirujano plástico, mal que le pese a otras especialidades que vienen imitando gestos quirúrgicos de los cirujanos plásticos, como los cirujanos generales o los ginecólogos, que han limitado la reconstrucción a la práctica más sencilla porque no están capacitados para realizar otra más compleja.
Se ha interesado por la suspensión de reimplantes en el Negrín.
— La Comisión Nacional está preocupada desde que se nos advirtió de que se han suspendido los reimplantes. Lo que pasa es que antes, aunque se realizaban en el Doctor Negrín, el personal no cobraba y además el instrumental era de los médicos. Actualmente existe una inadecuada asistencia a estos pacientes. Hay que pensar que un amputado es una urgencia inmediata y no se puede estar difiriendo en el tiempo ni haciendo evacuaciones muy lejanas. Algún paciente se ha tenido que evacuar a Sevilla. Eso es antifuncional desde nuestro punto de vista, es incorrecto, sobre todo teniendo en Gran Canaria la institución, los cirujanos y el material. Uno de los centros de referencia de reimplantes debe estar en Gran Canaria no sólo por la población de las Islas sino porque se benefician los países cercanos de la costa occidental de África y los pacientes de altamar.
El tiempo es fundamental.
— No es lo mismo evacuar un paciente a 200 kilómetros que de aquí a Sevilla, o que ocurra por la mañana o a las diez de la noche. El factor tiempo es importantísimo porque debe ser tratado de forma inmediata, pero también la logística de transporte. Además, teniendo aquí los medios, es más caro el traslado que atenderlo aquí.
¿Es una cuestión de dinero?
—Es más barato hacerlo cada equis kilómetros que evacuar al paciente en un medio aéreo. Con ese dinero se pueden pagar muchas guardias y mucho instrumental. Por eficacia y eficiencia, es mejor hacerlo aquí, pero la situación es así por cuestiones que se nos escapan.

Via: canarias7

La gran mayoría de células cancerosas que escapan del tumor e intentan migrar a otra parte del cuerpo mueren en su intento de sobrevivir. No están preparadas para meterse en otros tejidos. Pero unas pocas logran infiltrarse en órganos vitales (huesos, hígado, riñones, cerebro) y permanecer latentes, a la espera, durante meses y a veces muchos años. “Y sabemos que en las metástasis óseas del cáncer de mama, para sobrevivir durante ese periodo de latencia necesitan de una proteína, la SCR. Y tenemos un medicamento ya existente, que se utiliza como segunda opción en la leucemia mieloide crónica, que puede inhibir esa proteína”, anunció ayer el científico Joan Massagué.

Massagué recibió ayer en Barcelona el premio Internacional de Fundación Santiago Dexeus Font, que le fue entregado por la consellera Geli en sustitución de la ministra de Ciencia, Innovación y Tecnología, Cristina Garmendia, que se quedó bloqueada por la nieve en Madrid.

La regla de tres de este avance es que los investigadores clínicos, los que estudian sobre pacientes reales, tienen ahora una posibilidad esperanzadora. Y ya se están diseñando ensayos clínicos basados en esta teoría. El científico, pionero en la investigación de metástasis y uno de los científicos oncológicos más laureados (entre otros el Príncipe de Asturias en el 2004), insiste en que ese es el principal problema del cáncer y su gran reto.

Las futuras metástasis, provocadas por esas células que escaparon y sobrevivieron, comienzan su andadura mucho antes de que se diagnostique el tumor. El cáncer de mama se extirpa y se trata con quimioterapia y radioterapia. Y todo va bien. “Pero esas células que ya escaparon no se pueden atacar: les damos esa quimio porque es lo mejor que tenemos”, reconoce Massagué. “Muchos cánceres se curan, pero el 90 por ciento de los fracasos se deben a la metástasis”.

Más información: Lavanguardia.es

En los mejores hospitales españoles la cirugía radical de cáncer de mama es un 33 % inferior que en el resto. También se practican un 16% menos de amputaciones rectales en el cáncer de colon, y las tasas de complicaciones en cirugía del ictus un 29% menores. Son los resultados del barómetro TOP 20 sobre los hospitales españoles que desde hace una década realiza la empresa de servicios de información sanitaria IASIST. Cuenta con datos de hospitales de 15 provincias. Se trata del estudio más exhaustivo sobre calidad hospitalaria en España, una tarea nada fácil en un país en el que las competencias transferidas a las autonomías en materia de sanidad hacen difícil el acceso a información unificada.

Además, los centros premiados tienen una menor mortalidad respecto a la media, un 17% menos, y un 11% menos de complicaciones. Además de una mayor eficiencia y productividad. Por ejemplo, las estancias hospitalarias son un 16% más cortas y la implantación de la cirugía sin ingreso un 22% mayor. Todo, gastando un tercio menos que el resto de centros.

La lectura del barómetro de IASIST sobre la realidad hospitalaria española es en positivo. De hecho, los datos van acompañados de un listado TOP 20 de los mejores centros. Pero no es posible conocer el nombre de los peores. Según sus responsables, Mercé Casas y Antoni Arias, es la única manera de involucrar a los hospitales. Para ellos, participar supone facilitar mucha información sensible. Por un lado, se benefician porque a cambio reciben muchos datos procesados, que les permite mejorar su gestión. Por otro, el compromiso de no hacer público más que lo positivo les permite a proteger su imagen pública, explican Casas y Arias.

Este año también se ha premiado a los hospitales con mejores resultados en seis áreas clínicas: traumatología, salud de la mujer, respiratorio, cirugía digestiva, traumatología y ortopedia. En el área de atención a la mujer, los premiados realizan menos cesáreas y menos cirugía radical en cáncer de mama. En las intervenciones ginecológicas aplican más la cirugía laparoscópica.

Más información: Elpais.com

reconstruccion_mamaria_cancer_pecho_cirugiaSólo el 30 por ciento de las pacientes españolas optan por una reconstrucción mamaria tras un cáncer de pecho, y un 10 por ciento se benefician de una reconstrucción mamaria inmediata en la misma operación para extirpar el pecho, según explicó hoy el cirujano plástico de la clínica Teknon Jose María Palacin.

De los 16.000 casos anuales de cáncer de mama que se diagnostican en España, un 20 por ciento de las mujeres opta por la reconstrucción diferida o tardía.

Palacin remarcó que esta cifra contrasta con la de EE.UU. donde el 80 por ciento de las pacientes que sufre una extirpación se somete a una cirugía de reconstrucción inmediata, siguiendo esta tendencia otros paíes europeos como Gran Bretaña y Francia.

Palacin resaltó que la reconstrucción inmediata reduce el sufrimiento de las pacientes, tratándose de una “cirugía menos agresiva que logra unos resultados estéticos muy satisfactorios”. Consiste en la implantación de una prótesis especial de silicona o la colocación de tejidos propios de la paciente, o su combinación.

De esta forma, se reducen las intervenciones y se acorta el tiempo de recuperación y finalización del tratamiento. La prótesis se coloca inmediatamente después del tumor, pero a los tres meses o a los seis se procede a una segunda operación, ambulatoria y con anestesia local para la reconstrucción del pezón y la aerola.

Según el médico, el principal beneficio de la reconstrucción mamaria inmediata es psicológico, porque “el no perder la mama ayuda en gran medida a las pacientes a luchar contra la enfermedad y al mismo tiempo se mitigan los cuadros de ansiedad y las alteraciones del estado de ánimo propias de las pacientes”.

Más información: Europapress.es

cirugia_cancer_mama_metastasisUn equipo de investigadores holandeses ha logrado sacar los colores a los oncólogos que, ante un caso de cáncer de mama con metástasis, deciden no operar y aplicar sólo un tratamiento paliativo. Esta decisión no es arbitraria; se basa en que la enfermedad es incurable, así que, ¿para qué gastar recursos y molestar al paciente con una cirugía invasiva?

Pero un estudio presentado hoy en el 34º Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que se celebra hasta el jueves en Berlín, demuestra que extirpar quirúrgicamente el tumor primario, el cáncer que ha provocado las metástasis, influye y mucho en la supervivencia final de la paciente. De hecho, las que han pasado por el quirófano viven más del doble que las que no lo han hecho. Y el porcentaje de supervivencia a los cinco años del diagnóstico está 11 puntos por encima en las operadas seguía viviendo el 24,5% que en el resto sólo vivía el 13,1%.

Los investigadores, liderados por la doctora Jetske Ruiterkamp, del hospital Jeroen Bosch, decidieron observar qué diferencias había entre las mujeres que no se habían operado y las que, contraviniendo la práctica clínica habitual, sí lo habían hecho.

Lo primero que les sorprendió fue el porcentaje de mujeres operadas: un 40%, más elevado de lo que esperaban. “Había de todo, desde mujeres que habían pedido ser operadas porque eran muy jóvenes y querían intentarlo todo, hasta algunas a las que había sido su médico el que se lo había ofrecido”, explicó a Público Ruiterkamp.

La autora no cree que su trabajo deba de hacer que, automáticamente, cambie la práctica clínica. Pero sí pide que se hagan más estudios para que, en cuanto se confirmen los resultados de su trabajo, los oncólogos se inclinen a recomendar la cirugía.

Más información: Publico.es

mastectomia_cirugia_plastica_mamariaTras un cáncer de pecho, muchas mujeres tienen que afrontar las secuelas físicas y psíquicas de una mastectomía. La reconstrucción mamaria inmediata les evita el trauma de verse amputadas. No es ninguna frivolidad. Un 30% de las pacientes sufre depresión, culpa, miedo al abandono…

Silvia Meléndez, de 42 años, se miró al espejo tras despertar de una operación en la que le habían extirpado un tumor en la mama. No sintió ningún rechazo. Su pecho no era el mismo, pero tenía una forma muy parecida. La mastectomía (término médico que recibe esta operación) le destruyó la mama izquierda hace cinco años, pero la cirugía plástica que le siguió, cuando ella todavía estaba anestesiada, pudo conformar una similar a la suya. Esta técnica, conocida como reconstrucción inmediata, permite que centenares de mujeres que se someten a esta intervención en España eviten ver los devastadores efectos físicos que produce y consigan salir del túnel sin sentirse “mutiladas”.

Elena del Arco, de 38 años, tardó más en conseguir mirarse al espejo sin temor. Su equipo médico decidió que no cumplía los requisitos que requería esta técnica y que necesitaba recibir quimioterapia después de la mastectomía. Superó el tratamiento y esperó un año. “Ya te encuentras bien. Te miras y piensas que estás viva, pero hay algo que te recuerda el sufrimiento que has pasado”, explica Del Arco. Esta mujer asegura que a partir de la cirugía estética dejó de pensar en el cáncer. “Fue mi forma de pasar página”, añade. Su reconstrucción fue diferida: primero le pusieron un expansor (parecido a un globo hinchable, que se coloca debajo de la piel para poder estirarla) y luego lo sustituyeron por una prótesis definitiva.

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