El objetivo base de la cirugía bariátrica es disminuir el aporte energético y la formación de grasa corporal y estimular el consumo de la ya formada, bajo dos principios: la restricción o reducción de alimentos ingeridos, es decir regulando la ingesta y el apetito y modificando su absorción.

Por los principios antes descritos y su combinación existen tres categorías:

1- Con técnicas Restrictivas. Son procedimientos inducen pérdida de peso al reducir el tamaño o la capacidad gástrica, limitando drásticamente la ingesta de alimentos:

* Gastroplastia vertical en banda
* Gastroplastia vertical anillada
* Banda gástrica ajustable
* Gastroplastia vertical reforzada
* Gastroplastia
* Gastroplastia vertical sin anilla
* Manga gástrica o gastrectomia vertical
* Balón intragástrico o balón gástrico

2- Con técnicas Malabsortivas. Procedimientos exclusivamente malabsortivos; estos raramente son realizados, debido al alto riesgo de serias complicaciones en el tiempo:

* Bypass yeyunoileal

3- Con técnicas mixtas o Restrictivas/malabsortivas. Procedimientos mixtos restrictivo*malabsortivos que además de reducir la capacidad gástrica, alteran la continuidad gástrica normal e interrumpen la absorción de los nutrientes y alimentos ingeridos:

* Bypass gástrico: es el procedimiento más usado actualmente.
* Derivación biliopancreática (Scopinaro, Marceau, Larrad)

Una tecnica de reciente investigación y desarrollo y que orienta a otro tipo de cirugia bariátrica es el marcapasos gástrico que regula el apetito enviando descargas neuroelectricas para produccir sensación de saciedad

Cada categoría y procedimiento tiene sus propios resultados a largo plazo y su potencial impacto en la nutrición. Todas estas alternativas pueden resultar en deficiencias de hierro, vitamina B12, ácido fólico y calcio.

Más Información: BalonIntragastricoIEE.com

“La persona que tiene recursos económicos, igual que decide hacerse una cirugía estética, decide ponerse un balón y esa es la realidad. Se está poniendo, en general, fuera del sistema público, ya que no hay evidencias de que esta medida sea útil a largo plazo, porque la obesidad es un problema crónico”, alertó el doctor Rubio, especialista en esta intervención, durante la presentación de una campaña del Ministerio de Sanidad para prevenir la obesidad.

Considera que “en ningún caso” esta técnica puede emplearse “como un tratamiento que sea el antojo o la manera fácil que busca la gente para perder peso” ya que, “salvo en cuatro indicaciones muy concretas, el 50 por ciento de los pacientes, a los seis meses de retirada del balón, recuperan gran parte del peso perdido y, al cabo tres años, prácticamente la totalidad ha ganado el peso perdido”.

“El balón se pone durante sólo seis meses, por lo que, de cualquier modo, estaríamos hablando de un tratamiento temporal que, si no se acompaña a continuación de otra medida para perder peso, carece totalmente de utilidad”, recalcó.

Según el experto, desde el punto de vista médico, los balones están indicados para algunos pacientes con obesidad severa que necesitan perder peso “desde un punto de vista médico”, para someterse, por ejemplo, a una cirugía, y no pueden conseguirlo por otros medios, como el deporte, la dieta o los fármacos antiobesidad.

Más información: Adn.es

balon-gastrico-perdida-peso-reduccion-estomago-tratamiento-obesidadQuizás sea porque España ocupa el dudoso primer puesto en la lista de países con más obesidad infantil. O porque casi uno de cada dos adultos presenta sobrepeso. El caso es que nuestro país es líder en el tratamiento con balón intragástrico para perder kilos. Según un estudio presentado por los doctores Gontrand López-Nava, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro y Alfredo Genco, profesor de Cirugía de la Universidad La Sapienza, en Roma (Italia), esta técnica aumenta en un 40% la pérdida de peso de las personas obesas que están a dieta.

“Es una buena alternativa para casi todos los pacientes y también para los niños. Si la dieta no funciona, es la única herramienta con la que contamos para la obesidad infantil y que permite prevenir que el chico llegue a ser un obeso mórbido”, explica el doctor López-Nava, quien aclara que “en el caso de los niños estudiamos mucho la situación individual de cada uno. No hay protocolos fijos”. No obstante, Genco añade que la edad media de los niños a quienes han puesto el balón ronda los 11 años.

Además de los menores, los adultos también se someten al procedimiento. Tanto los que tienen sobrepeso (un índice de masa corporal -medida que se obtiene dividiendo la altura (cm) y el peso- entre 25 y 30), como los obesos en distintos grados. En un trabajo con 260 pacientes, aquellos que tenían el balón intragástrico y seguían una dieta equilibrada perdieron casi seis puntos de índice de masa corporal (IMC) en seis meses, mientras que quienes siguieron sólo la dieta perdieron unos tres puntos. A los 18 meses, los efectos del balón aún eran mejores que los de la dieta.

“Mientras con la dieta, los pacientes pueden a llegar a perder en este periodo entre cinco y siete kilos, con el balón gástrico la pérdida puede llegar a los 20-25 kilos”, señala Alfredo Genco. No obstante, López-Nava matiza que “lo ideal sería que la gente perdiera peso con dieta y ejercicio. Pero si estas opciones fracasan sistemáticamente, se puede plantear el balón”.

Más información: Elmundo.es