La cirugía de aumento mamario con implantes es quizá la que más frecuentemente se practica en cirugía plástica y estética. Resulta muy interesante poder conocer cuáles son las preguntas que más frecuentemente responde el especialista en su consulta habitual.

¿Anestesia local o general?
Las dos opciones son validas, pero implican procedimientos distintos. En general cuando las prótesis se implantan delante del musculo pectoral, la cirugía puede realizarse con anestesia local y sedación, pero si el cirujano elige una implantación debajo del musculo es necesaria la anestesia general.

¿Es necesaria hospitalización o puede hacerse de forma ambulante?
El tipo de anestesia condiciona un poco la necesidad de hospitalización, siendo recomendable casi siempre un ingreso de 24 horas en hospital para controlar la evolución más inmediata.

¿Es una intervención con mucho riesgo o complicaciones?
En general es una cirugía de una hora donde no se abren cavidades corporales y por tanto el postoperatorio es favorable y sin apenas complicaciones. Pero no hay que olvidar que en cirugía siempre pueden haber hemorragias o infecciones y en el caso especifico de los implantes mamarios, un 4% de los casos acaban en contractura capsular o rechazo como la gente lo conoce.

¿Qué es la contractura capsular?
Es una cicatriz que se forma alrededor de la prótesis como si fuera una piel de cebolla, que habitualmente debe quedar blanda y ser suave al tacto y no dar ninguna molestia, pero en un 4-5% de los casos se genera de forma muy intensa, se hace gruesa y dura y provoca una contracción del implante, generando molestias, dolor e incluso deformidad de la mama; es lo que la gente conoce como rechazo y suelen aparecer como mamas duras y muy artificiales a la vista.

¿Dónde suelen ir las cicatrices?
Existen tres opciones posibles. La primera es vía axilar, pero es practicada muy pocas veces porque resulta difícil la cirugía y no permite un control directo del campo operatorio. La segunda opción es en la areola, haciendo una incisión en la mitad inferior de la areola que bordea la periferia de la misma para que en la zona de cambio de color se camufle la cicatriz y resulte mucho menos visible. La tercera opción es en el surco submamario; esta ultima suele ser preferida en pacientes que pretendan lactar en un futuro.

¿En cuánto tiempo se puede hacer vida normal después de la intervención?
La primera semana se recomienda evitar esfuerzos con los brazos y al final de la segunda semana se retiran los puntos; a partir de entonces se permite ir incorporándose a la vida normal, a excepción del ejercicio intenso.

¿Después de la cirugía se recomienda algún tratamiento?
Es habitual recomendar drenaje linfático manual tras la cirugía para disminuir la inflamación y evitar la contractura capsular. Suelen ser necesarias unas 10-12 sesiones de drenajes a partir de la primera semana.

¿Cuánto tiempo duran unos implantes?
No tenemos una respuesta exacta porque es muy difícil saber que resistencia tienen los materiales dentro del cuerpo. Tampoco tenemos experiencia de más de 40 años. Por tanto, lo mejor es controlar periódicamente los implantes bajo ecografía o mamografía con el fin de detectar precozmente alguna alteración que pueda tener que obligar a un recambio protésico.

¿Es posible la lactancia después de esta cirugía?
Lo normal es que sea posible a pesar de la cirugía practicada en la glándula, pero en algunos casos no será posible y siempre nos quedara la duda de si no fue posible por la cirugía o por motivos anatómicos.

¿Existe algún otro método alternativo a los implantes para conseguir un aumento mamario?
Realmente no. Los injertos de grasa antólogos (de la propia paciente) o al acido hialurónico (macrolane) son una buena alternativa para paciente que busquen una reafirmación del pecho pero no un verdadero y definitivo aumento del mismo, ya que son soluciones temporales y consiguen solo pequeños aumentos.

Via: LNE

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Quizás estas escenas las haya vivido usted varias veces: Se desviste, se mira al espejo y observa que sus pezones están mirando hacia el piso.

No puede hacer deporte, porque cuando corre sus senos se balancean al son de este movimiento. Y para rematar, cuando usted se acuesta boca arriba sus senos quedan debajo de las axilas.

¿Qué hacer?
Tome asiento y lea con atención: primero debe entender que usted ha sido víctima de una de las frases del cantante Gilberto Santa Rosa, “todo lo que sube tiene que caer”.
Esto, según el cirujano estético Ernesto Andrade, le sucede al 60 por ciento de las mujeres. Según el cirujano, las razones son: “por no utilizar brasier, por la pérdida de grasa y mama, por el paso de los años, por el embarazo y la lactancia, procesos en los que hay un incremento de piel.
Y sea cual sea la razón, la consecuencia es la misma: Ya ningún brasier hace ver sus senos satisfactorios para usted y tentadores para los hombres.
Pero no se resigne. Hay una manera para que regresen al punto ideal. Ir al quirófano y realizarse una pexia mamaria o levantamiento de senos. Y antes de hacerse este procedimiento tenga en cuenta dos cosas: por tener sus senos caídos usted no es menos mujer que otra y comprenda que el quirófano le ayudará a mejorar su físico y su mente, pero no le cambiará la vida.
Esta cirugía, que como todas tiene sus riesgos, es una técnica quirúrgica que permite colocar nuevamente los senos en posición natural. El doctor Andrade explica el proceso: “Consiste básicamente en colocar el pezón en el lugar adecuado mediante una serie de maniobras que obligan a cortar el exceso de piel”. Para esto existen varias técnicas. “Desde mi punto de vista, La cicatriz de T invertida, con el tiempo se vuelve imperceptible”.
Esta cirugía le permite continuar con su vida normalmente, tanto que respetará las funciones del seno: la sensibilidad y la lactancia. El procedimiento se realiza con anestesia general, dura 40 minutos y da una incapacidad de cinco días.

Para tener en cuenta
* Consulte con un cirujano plástico profesional. Él le determinará su estado de salud y le orientará sobre u mejor opción, riesgos y cuidados.
* Puede lactar con normalidad, pero debe tener claro que después podrían volver a caer.
* Cuando salga de la cirugía debe utilizar un brasier de franela durante un mes, las 24 horas, mientras el seno cicatriza internamente.
* Si es mayor de 40 años debe realizarse primero una mamografía, para detectar si hay alguna lesión.
* Al mes de cirugía podrá hacer ejercicio físico.
* En la cirugía no se hacen masajes ni ultrasonidos.
* La cicatriz se torna rojiza pero desvanecerá.

Via: ABCdelbebé

La cirugía de aumento mamario con implantes es quizá la que más frecuentemente se practica en cirugía plástica y estética. Resulta muy interesante poder conocer cuáles son las preguntas que más frecuentemente responde el especialista en su consulta habitual.

¿Anestesia local o general?
Las dos opciones son válidas, pero implican procedimientos distintos. En general cuando las prótesis se implantan delante del músculo pectoral, la cirugía puede realizarse con anestesia local y sedación, pero si el cirujano elige una implantación debajo del músculo es necesaria la anestesia general.

¿Es necesaria hospitalización o puede hacerse de forma ambulante?
El tipo de anestesia condiciona un poco la necesidad de hospitalización, siendo recomendable casi siempre un ingreso de 24 horas en hospital para controlar la evolución más inmediata.

¿Es una intervención con mucho riesgo o complicaciones?
En general es una cirugía de una hora donde no se abren cavidades corporales y por tanto el postoperatorio es favorable y sin apenas complicaciones. Pero no hay que olvidar que en cirugía siempre pueden haber hemorragias o infecciones y en el caso especifico de los implantes mamarios, un 4 % de los casos acaban en contractura capsular o «rechazo» como la gente lo conoce.

¿Qué es la contractura capsular?
Es una cicatriz que se forma alrededor de la prótesis como si fuera una piel de cebolla, que habitualmente debe quedar blanda y ser suave al tacto y no dar ninguna molestia, pero en un 4-5 % de los casos se genera de forma muy intensa, se hace gruesa y dura y provoca una contracción del implante, generando molestias, dolor e incluso deformidad de la mama; es lo que la gente conoce como «rechazo» y suelen aparecer como mamas duras y muy artificiales a la vista.

¿Dónde suelen ir las cicatrices?
Existen tres opciones posibles. La primera es vía axilar, pero es practicada muy pocas veces porque resulta difícil la cirugía y no permite un control directo del campo operatorio. La segunda opción es en la areola, haciendo una incisión en la mitad inferior de la areola que bordea la periferia de la misma para que en la zona de cambio de color se camufle la cicatriz y resulte mucho menos visible. La tercera opción es en el surco submamario; esta última suele ser preferida en pacientes que pretendan lactar en un futuro.

¿En cuánto tiempo se puede hacer vida normal después de la intervención?
La primera semana se recomienda evitar esfuerzos con los brazos y al final de la segunda semana se retiran los puntos; a partir de entonces se permite ir incorporándose a la vida normal, a excepción del ejercicio intenso.

¿Después de la cirugía se recomienda algún tratamiento?
Es habitual recomendar drenaje linfático manual tras la cirugía para disminuir la inflamación y evitar la contractura capsular. Suelen ser necesarias unas 10-12 sesiones de drenajes a partir de la primera semana.

¿Cuánto tiempo duran unos implantes?
No tenemos una respuesta exacta porque es muy difícil saber que resistencia tienen los materiales dentro del cuerpo. Tampoco tenemos experiencia de más de 40 años. Por tanto, lo mejor es controlar periódicamente los implantes bajo ecografía o mamografía con el fin de detectar precozmente alguna alteración que pueda tener que obligar a un recambio protésico.

¿Es posible la lactancia después de esta cirugía?
Lo normal es que sea posible a pesar de la cirugía practicada en la glándula, pero en algunos casos no será posible y siempre nos quedará la duda de si no fue posible por la cirugía o por motivos anatómicos.

¿Existe algún otro método alternativo a los implantes para conseguir un aumento mamario?
Realmente no. Los injertos de grasa autólogos (de la propia paciente) o al ácido hialurónico (macrolane) son una buena alternativa para paciente que busquen una reafirmación del pecho pero no un verdadero y definitivo aumento del mismo, ya que son soluciones temporales y consiguen solo pequeños aumentos.

Via: Diario Información

Los representantes de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica Reconstructiva, Estética y Maxilofacial, la Asociación Venezolana de Clínicas y Hospitales, y Locatel, a través de su empresa Galaxia Médica, se han comprometido con los entes del Estado a dar cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que establece la atención y sustitución gratuita de las prótesis mamarias Poly Implant Prothese (PIP) a las personas afectadas con dichos implantes.

La Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, destaca que lo más importante de estas actuaciones es “la comprensión clara del hecho por parte de los responsables” y el precedente que se genera por asumir sus responsabilidades al vulnerar los derechos humanos en materia de salud.
Durante un encuentro auspiciado por la Defensoría del Pueblo, que contó con la participación del Ministerio para la Salud, la Asamblea Nacional, la Superintendencia de la Actividad Aseguradora, el Indepabis y una representación de las mujeres perjudicadas, los voceros manifestaron plenamente su voluntad de apoyar a las víctimas con casos calificados como emergencias, a través de los diagnósticos e importación de prótesis necesarias.
También manifestaron su disposición de acatar el protocolo, que próximamente les será entregado por el Ministerio de Salud, a fin de regular la actuación de los médicos y clínicas para el diagnóstico y retiro programado de los implantes.

Por su parte, los entes del Estado ratificaron su compromiso con las afectadas por las prótesis y aseguraron que agilizarán todos los procedimientos para resolver el problema que las aqueja.
Finalmente, los actores convinieron reunirse la próxima semana para continuar profundizando en los mecanismos de atención que serán empleados para garantizar el cumplimiento de la medida del TSJ y los derechos de las personas perjudicadas. Mientras, Larry Devoe Márquez, Director general de Servicios Jurídicos de la Defensoría del Pueblo informó de que el Estado ha creado una dirección de correo electrónico -registropip@mpps.gob.ve- para que las personas afectadas puedan plantear sus casos particulares.

Via: El Universal – Venezuela

“Me sobra tripa y me falta pecho” o “tengo cartucheras, pero no tengo casi trasero”. ¿Cuántas veces has oído estas frases?, ¿te sientes identificada con aquello de querer traspasar la grasa sobrante de una zona a otra parte de tu cuerpo que te gustaría aumentar? La medicina estética ha avanzado y ha dejado atrás las liposucciones y las prótesis mamarias. Ahora el cuerpo se moldea a base de lipotransferencias.

Lipotransferencias: quitar cartucheras y aumentar pecho
Le preguntamos al doctor Miguel de la Peña, Director Médico de las clínicas de estética Diego de León en qué consisten exactamente: “No es una cirugía. Es un tratamiento estético que consiste en extraer grasa de partes del cuerpo en las que sobra, principalmente abdomen y cartucheras, y después, con unas pequeñas jeringuillas, se inyecta en otras partes del cuerpo.”
Las pacientes que se someten a él suelen aumentarse el pecho. También las hay que deciden aumentarse los glúteos para levantarlos un poco y también se puede aplicar esta grasa sobrante en la cara.
No todo el mundo puede someterse a una lipotransferencia. Por ejemplo, no están indicadas para personas con problemas de obesidad (IMC superior a 30), para pacientes con enfermedades crónicas no controladas ni tampoco para personas que no tengan la suficiente grasa.
“Se necesita bastante. Por ejemplo, para realzar los glúteos se pueden necesitar hasta dos litros de grasa. Para pecho si te sobran 4 o 5 kilos, hay suficiente. Para glúteos es más difícil. Se necesita estar más gordita. Para marcar el pómulo, en las chicas jóvenes, o cubrir el surco alrededor de la boca, en las señoras mayores, basta con 100 o 200 cc. O sea, prácticamente cualquier persona tiene esa grasa sobrante.”

Ventajas y desventajas de las lipotransferencias
El doctor De la Peña nos insiste en que “es un implante natural, no produce rechazo ya que es tu propia grasa.” Además “la lipotransferencia deja un resultado mucho más natural que el ácido hialurónico. El único handicap es que la grasa es caprichosa. No podemos controlar que se quede donde la ponemos.”
Miguel de la Peña reconoce que los expertos en medicina estética siguen trabajando para mejorar la técnica: “El inconveniente que tiene a día de hoy es que no se puede controlar que toda la grasa que pones en un sitio se quede. Es decir, hay un porcentaje de reabsorción que es variable. En glúteo, por ejemplo, que hay mucho músculo, no suele bajar. En pecho, a veces sí y en la cara, no ocurre tanto. No puedes asegurarle a la paciente que como sale del tratamiento, se va a quedar. Hay que esperar un mes”.
“A veces hay suerte. Si la paciente tiene un buen sistema circulatorio, si no fuma y la grasa está bien tratada, prácticamente el 90% de lo que has puesto se ha quedado perfecto. Otras veces hay que retocar. Si ha bajado un 40 o 50% hay que repetir. E incluso hay veces que se producen asimetrías. A lo mejor un pecho recibe bien toda la grasa y el otro, por lo que sea, no y hay que retocar.”
El doctor Gregorio Gómez, secretario general de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética asegura que: “La desventaja fundamental es que sometes al paciente a una intervención quirúrgica doble. Por un lado una liposucción y por otro la lipoinfiltración. Eso conlleva ya un riesgo anestésico.”
Además insiste en que la lipotransferencia: “Es una intervención más compleja, más laboriosa y más dificultosa. Se necesita implantar la grasa en varias tandas, si se infiltra mucha, parte de ella se puede perder. Obliga a varios procedimientos. Si a una paciente le explicas que hay que operarla cuatro o cinco veces para obtener un volumen similiar que el que obtendría con una prótesis artificial, eso le echa para atrás.”

¿La lipotransferencia deja resultados definitivos?
Como en cada tratamiento que tenga que ver con la variación de peso del paciente, depende de los hábitos de este. Por un lado, para que la grasa prenda en la zona que se desea aumentar, se debe dejar de lado el tabaco, hacer deporte y darse masajes. Y además el doctor De la Peña indica: “Es fundamental no hacer dieta porque se pierde la grasa inyectada. Hay que comer normal, tampoco es necesario hacer una dieta de engorde. No se debe intentar perder peso”.
Pero por otro lado, si no se quiere recuperar grasa en la zona donante hay que llevar una dieta muy equilibrada: “Al final engordar es una cuestión de calorías. Si tu consumes 1000 al día y comes 1200, estás engordando 50 gramos cada día.”
Los defensores de la técnica aseguran que en la grasa del propio cuerpo está el futuro de la medicina estética. Ahora mismo trabajan para que los factores de crecimiento epidérmico que tenemos cada uno en nuestro organismo garanticen los mejores resultados. Pero, según Gregorio Gómez no sustituirá a las prótesis artificiales: “Hay que tener en cuenta que la grasa no deja de ser grasa. Aporta volumen, no forma. No es la solución a una mama caída”.

Via: RTVE

Las prótesis mamarias de silicona cumplen 50 años desde su que comenzaron a utilizarse en los EE.UU. en 1962. En su historia han sufrido trabas regulatorias, múltiples juicios aquí y en los EE.UU., campanias de desprestigio y desinformación en la opinión pública sembrando dudas sobre su seguridad.
Sin embargo, han salido airosas de todas estas adversidades siendo en la actualidad siendo en la actualidad, su utilización para el aumento mamario la cirugía estética más practicada en el mundo con una demanda creciente y solicitada por mujeres de todas las edades desde los 18 años por aumento mamario, mujeres de edad media que buscan también corregir el paso del tiempo en su cuerpo o la flaccidez de los tejidos que deja la lactancia y hasta abuelas que quieren sentirse mejor.
La cirugía a lo largo de estos últimos 20 años logró avances importantes como la mejor calidad de los implantes de siliconas teniendo éstos una cubierta más gruesa para evitar su ruptura y un contenido de gel de alta cohesividad para evitar su migración en caso de romperse. A su vez se han incorporado modelos con perfiles anatómicos que logran una mejor adaptabilidad y resultado natural en muchas indicaciones.
La cirugía de inclusión protésica ha logrado también cambios significativos desde adelantos en el tipo de anestesia, siendo la anestesia general la mas común, hasta la reducción de cicatrices y el avance en las técnicas retromusculares que logran una mayor cobertura de los implantes y resultados más naturales cuando esta indicada esta vía quirúrgica. Estos cambios llevaron a reducir los riesgos y complicaciones.
La FDA en junio de 2011 ratificó la bioseguridad de los implantes descartando la relación con enfermedades como el cáncer de mama o enfermedades reumáticas en su primer informe quinquenal luego de su aprobación definitiva para uso estético en 2006. En el mismo, solicita a las pacientes realizarse estudios periódicos luego de la cirugía y a lo largo del tiempo para detectar posibles riesgos o complicaciones en forma precoz y de esa manera actuar con la mejor solución y el mínimo de secuelas.
A su vez estos controles sirven para estudiar un elemento que se introdujo en un organismo que va cambiando con el paso del tiempo sabiendo que los implantes no son de por vida y que en algún momento pueden requerir un recambio. Si bien el hecho de tener que cambiar los implantes a los diez años es un mito popular muy difundido e infundado, el otro extremo de pensar que son para toda la vida dista de la realidad.
Aproximadamente entre el 5 al 10% de las pacientes operadas deberían someterse a una cirugía de recambio dentro de los 10 años. El encapsulamiento retráctil, la cada vez menos frecuente ruptura protésica, la visualización de los pliegues capsulares por mala indicación o por adelgazamiento de las pacientes, o simplemente el recambio para lograr un aumento del tamaño protésico son las causas principales de este recambio, cirugía que requiere de más cuidados quirúrgicos y en el postoperatorio que la primera cirugía.
Es importante elegir un especialista en cirugía plástica y estética, operarse en instituciones sanatoriales de complejidad y tener toda la información sobre la cirugía y los cuidados en el postoperatorio y advertir cuando se trata de banalizar el procedimiento o se ofrecen resultados fantásticos y se niegan la posibilidad de riesgos o complicaciones.
El úlltimo conflicto a la que se ven expuestas estas protesis de siliconas tiene que ver con la prohibicion del uso de las Potesis de la marca P I P hace 2 años y la reinstalacion del tema al sugerir las autoridades sanitarias francesas que deben ser retirados esos implantes del cuerpo de las pacientes. En nuestro medio se aconseja realizar estudios y seguimiento con el cirujano de cabecera o en alguna Institucion de referencia a la espera de informacion mas clara que acredite la necesidad de la extraccion teniendo en cuenta que una cirugia de recambio no es inocua y por ello no estaria indicada por ahora realizarla en forma masiva preventivamente.
Lo más importante es no entrar en panico y saber que existen millones de mujeres en todo el mundo con protesis de siliconas y 14.000 con las de la marca PIP en nuestro país que estan siendo controladas y en algunos casos sometidas al necesario recambio protésico ya que hemos visto varios casos de rotura de estos implantes y pacientes con síntomas de inflamación y dolor.
Seguramente en poco tiempo veremos como los implantes de siliconas logran salir airosos de un nuevo problema en su contra que pone dudas a su seguridad haciendo las correcciones necesarias y aprovechando estas circunstancias para seguir perfeccionando esta cirugia , la más común entre las cirugías estéticas.
Por último, cabe recomendar la necesidad de realizarce la cirugía en Centros de alta o mediana complejidad para no requerir una derivación urgente en caso de una complicación durante la misma y con especialistas en Cirugía Plástica que no sólo sepan realizar la intervención sino saber actuar ante una complicación y sepan priorizar la ética y responsabilidad médica sabiendo decir ‘no’ cuando la cirugía no esta indicada. Actuaando de esta manera no se evitan totalmente las complicaciones pero se reducen en forma significativa.

Via: Rouge

La mamoplastia es la técnica que permite mejorar el aspecto de los pechos pequeños, asimétricos o caídos mediante un implante. Según un estudio publicado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el aumento de mamas es la cirugía más demandada en 2009 por las jóvenes menores de 30 años, siendo después de la liposucción, la intervención más realizada en España. “El motivo principal que lleva a las mujeres a someterse a este tipo de operación -según la psicóloga y psicoterapeuta de familia, Roser Lladó– es la necesidad de recuperar o fortalecer la autoestima. Normalmente, cuando una mujer que piensa operarse el pecho acude a mi consulta, el verdadero problema que hay que tratar es el de una autoestima débil debido a la presión social y/o familiar que se ejerce muchas veces sobre las mujeres”.

Para SECPRE los pacientes ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. En este sentido, Lladó cree que “tener una buena autoimagen permite disfrutar de una autoestima saludable. Por esta razón, y siempre en personas mentalmente sanas y maduras para tomar la decisión, cuando la vida social, personal y/o familiar se resiente por no estar a gusto con el tamaño o la forma del pecho, el hecho de pasar por el quirófano para someterse a la implantación de unas prótesis mamarias es, sin duda, una solución perfectamente válida para recuperar la seguridad en una misma y, en definitiva, para volver a sentirse bien y recuperar el bienestar emocional”.
El perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas y la altísima calidad de las prótesis empleadas han hecho que esta intervención sea cada vez más segura y menos invasiva. Un ejemplo de ello lo tenemos en los implantes de Laboratories Sebbin, empresa que lleva más de 25 años fabricando y comercializando prótesis de alta calidad para cirugía estética y reconstructora. Además, la filosofía que rige la forma de trabajar de la compañía está basada en su vocación de servicio hacia las mujeres y los hombres que desean encontrar el equilibrio entre su cuerpo y su mente.

La oportunidad de reinventarse
Generalmente, las operaciones de estética, en concreto las de mamas, y especialmente las de aumento de mamas, han sido constantemente denostadas por gran parte de la sociedad, sin embargo, “este tipo de operaciones – apunta la psicóloga – son, en definitiva, una forma de poder llegar a ser quien siempre hemos querido ser”.
Según la psicóloga: “Los efectos psicológicos derivados de una operación de implantes mamarios son en la mayoría de los casos muy positivos, ya que afianzan la autoestima y la seguridad en uno mismo”. Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, la decisión de llevarla a cabo no se debe tomar a la ligera y, por tanto, “antes de acudir al cirujano plástico todas las mujeres deberían tenerlo muy claro, es decir, ha de ser una decisión meditada fruto de un convencimiento profundo y bien asesorado, aspecto que dejamos siempre en mano de los psicólogos profesionales de esta rama”, aconseja Lladó.

El aumento de pecho eleva la autoestima
Según un estudio elaborado y difundido por la Universidad de Florida (2011), las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho no sólo logran mejorar su autoestima, sino que también otorgan una valoración más positiva a su vida sexual.
El estudio, que evaluó la percepción de 84 mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 57, respecto a ellas mismas antes y después del aumento de senos, concluyó que el índice de mejora de la autoestima en las participantes subió de 20,7 a 24,9, sobre 30 puntos en la escala Rosenberg y el promedio de función sexual femenina pasó de 27,3 a 31,4.

Via: El Ibérico