La cirugía de aumento mamario con implantes es quizá la que más frecuentemente se practica en cirugía plástica y estética. Resulta muy interesante poder conocer cuáles son las preguntas que más frecuentemente responde el especialista en su consulta habitual.

¿Anestesia local o general?
Las dos opciones son validas, pero implican procedimientos distintos. En general cuando las prótesis se implantan delante del musculo pectoral, la cirugía puede realizarse con anestesia local y sedación, pero si el cirujano elige una implantación debajo del musculo es necesaria la anestesia general.

¿Es necesaria hospitalización o puede hacerse de forma ambulante?
El tipo de anestesia condiciona un poco la necesidad de hospitalización, siendo recomendable casi siempre un ingreso de 24 horas en hospital para controlar la evolución más inmediata.

¿Es una intervención con mucho riesgo o complicaciones?
En general es una cirugía de una hora donde no se abren cavidades corporales y por tanto el postoperatorio es favorable y sin apenas complicaciones. Pero no hay que olvidar que en cirugía siempre pueden haber hemorragias o infecciones y en el caso especifico de los implantes mamarios, un 4% de los casos acaban en contractura capsular o rechazo como la gente lo conoce.

¿Qué es la contractura capsular?
Es una cicatriz que se forma alrededor de la prótesis como si fuera una piel de cebolla, que habitualmente debe quedar blanda y ser suave al tacto y no dar ninguna molestia, pero en un 4-5% de los casos se genera de forma muy intensa, se hace gruesa y dura y provoca una contracción del implante, generando molestias, dolor e incluso deformidad de la mama; es lo que la gente conoce como rechazo y suelen aparecer como mamas duras y muy artificiales a la vista.

¿Dónde suelen ir las cicatrices?
Existen tres opciones posibles. La primera es vía axilar, pero es practicada muy pocas veces porque resulta difícil la cirugía y no permite un control directo del campo operatorio. La segunda opción es en la areola, haciendo una incisión en la mitad inferior de la areola que bordea la periferia de la misma para que en la zona de cambio de color se camufle la cicatriz y resulte mucho menos visible. La tercera opción es en el surco submamario; esta ultima suele ser preferida en pacientes que pretendan lactar en un futuro.

¿En cuánto tiempo se puede hacer vida normal después de la intervención?
La primera semana se recomienda evitar esfuerzos con los brazos y al final de la segunda semana se retiran los puntos; a partir de entonces se permite ir incorporándose a la vida normal, a excepción del ejercicio intenso.

¿Después de la cirugía se recomienda algún tratamiento?
Es habitual recomendar drenaje linfático manual tras la cirugía para disminuir la inflamación y evitar la contractura capsular. Suelen ser necesarias unas 10-12 sesiones de drenajes a partir de la primera semana.

¿Cuánto tiempo duran unos implantes?
No tenemos una respuesta exacta porque es muy difícil saber que resistencia tienen los materiales dentro del cuerpo. Tampoco tenemos experiencia de más de 40 años. Por tanto, lo mejor es controlar periódicamente los implantes bajo ecografía o mamografía con el fin de detectar precozmente alguna alteración que pueda tener que obligar a un recambio protésico.

¿Es posible la lactancia después de esta cirugía?
Lo normal es que sea posible a pesar de la cirugía practicada en la glándula, pero en algunos casos no será posible y siempre nos quedara la duda de si no fue posible por la cirugía o por motivos anatómicos.

¿Existe algún otro método alternativo a los implantes para conseguir un aumento mamario?
Realmente no. Los injertos de grasa antólogos (de la propia paciente) o al acido hialurónico (macrolane) son una buena alternativa para paciente que busquen una reafirmación del pecho pero no un verdadero y definitivo aumento del mismo, ya que son soluciones temporales y consiguen solo pequeños aumentos.

Via: LNE

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