Cada vez más personas acuden a la cirugía plástica en busca de una solución a su problema de sobrepeso, muchas veces subestimando la verdadera trascendencia de esta enfermedad tan compleja, por cierto. Muchos de ellos intentan solucionar mediante técnicas como la liposucción problemas de obesidad extrema que, en rigor, solo pueden revertirse mediante tratamientos nutricionales acordes o bien mediante cirugía bariátrica en aquellos casos en los que correspondiere aplicar la técnica quirúrgica.

Sin embargo, la cirugía plástica y reconstructiva está ganando un terreno cada vez mayor en el campo de la obesidad, siendo un eslabón fundamental en la reconstrucción estética del cuerpo del paciente que ha sufrido los embates del sobrepeso, y que debe padecer día a día las secuelas de una dolorosa instancia de su vida que ya ha sido controlada, pero que aún le devuelve una imagen negativa de sí mismo.
De hecho, los equipos de cirugía de la obesidad (bariátrica) trabajan en la actualidad en forma mancomunada con equipos de cirugía plástica y reparadora, con la finalidad de ayudar al paciente no sólo a bajar de peso sino también devolver a su cuerpo la apariencia normal luego que el marcado descenso de peso se ha concretado. Sólo así, la persona que ha dejado atrás la obesidad puede poner fin a sus padecimientos y volver a verse bien.
En ese marco, la cirugía plástica permite al ex obeso eliminar el exceso de piel resultante del descenso de peso, y reacomodar sus músculos abdominales, que muchas veces han cedido a causa del aumento desmedido de peso. Hoy, la técnica más utilizada a tal fin es el modelado del contorno corporal, que aborda el cuerpo de manera integral y a través de diferentes intervenciones.

¿Cuándo interviene la cirugía plástica?
En el consultorio de cirugía plástica es común escuchar consultas como: “Tengo 20 ó 30 kilos de sobrepeso. Intenté todas las dietas y no puedo bajar, quiero una liposucción para solucionar mi problema y bajar de peso”. Estamos ante un ejemplo de sobrepeso importante u obesidad. La cirugía plástica puede lograr resultados sorprendentes, pero no en esta instancia. Primero, insisto, debemos tratar el verdadero problema, que es la obesidad.
La cirugía plástica es un eslabón importante en estos grupos médicos pero, insistimos, ésta debe actuar con criterio y en el momento oportuno para lograr óptimos resultados.
¿Cuál es el momento oportuno? Una vez que se ha logrado tratar la obesidad, ya sea con tratamiento médico o con cirugía bariátrica, de acuerdo a cada paciente.
En relación a lo anterior, una vez me sorprendió una charla mantenida con una paciente ya tratada por obesidad, la que había bajado 60 kilos: “La cirugía bariátrica me cambió la vida y me siento feliz, pero todavía no me puedo quitar el ‘traje de gorda”, afirmó.
Esta situación es repetida en la mayoría de los casos de descensos marcados de peso, ya que debemos saber que la piel se asemeja a un elástico y que al sufrir un excesivo estiramiento, pierde su poder de retracción y se produce una severa flaccidez, con la consiguiente secuela estética.

Las técnicas de reconstrucción
Atentos a esta situación cada vez más frecuente en nuestro país y en el mundo, la evolución de la cirugía plástica nos ha llevado a un nuevo campo dentro de la especialidad: el modelado del contorno corporal luego de una pérdida masiva de peso.
Cabe destacar en este sentido que las técnicas tradicionales de cirugía no son aplicables en pacientes con recientes problemas de obesidad; esto ha llevado a que en los últimos años surgieran estas nuevas técnicas que abordan al cuerpo de manera global y en diferentes tiempos quirúrgicos. Así, por ejemplo, abordamos el abdomen de manera circunferencial, muslos, glúteos, brazos, mamas, etcétera, con modernas formas de lipectomías.
La lipectomía, para ser más claros, es la eliminación del sobrante de piel y grasa en las diferentes partes del cuerpo en donde el tejido ha cedido, como consecuencia del estiramiento del mismo por exceso de peso. Este procedimiento puede aplicarse a diferentes zonas del cuerpo, tales como el abdomen, espalda, glúteos, muslos, brazos, etcétera.
Este tipo de cirugía es la última oportunidad de “esculpir” el cuerpo de un paciente anteriormente obeso, donde existía un exceso masivo de piel y tejidos. El potencial para un verdadero cambio es significativo, pero también son mayores las posibilidades de complicación quirúrgica frente a las de un paciente con excesos normales de piel.
Por este motivo, debemos tratar a estos pacientes en forma multidisciplinaria, con una preparación previa diferente. Hacemos hincapié en una correcta preparación clínica, nutricional y psicológica, además de lo meramente técnico.
En consecuencia, el tratamiento estético de los pacientes con pérdida masiva de peso es diferente al tradicional y los planes quirúrgicos se deben individualizar y ser abordados por equipos entrenados y con experiencia en esta moderna área de la Medicina. De esta manera, obtendremos resultados estéticos sorprendentes, de manera segura, efectiva y con menor índice de complicaciones.

Por el doctor Roberto Martínez Rinaldi, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva en la clínica “Dr. Gregorio Marañón”.

Via: El diario del centro del país – Argentina

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