Las prótesis mamarias de silicona cumplen 50 años desde su que comenzaron a utilizarse en los EE.UU. en 1962. En su historia han sufrido trabas regulatorias, múltiples juicios aquí y en los EE.UU., campanias de desprestigio y desinformación en la opinión pública sembrando dudas sobre su seguridad.
Sin embargo, han salido airosas de todas estas adversidades siendo en la actualidad siendo en la actualidad, su utilización para el aumento mamario la cirugía estética más practicada en el mundo con una demanda creciente y solicitada por mujeres de todas las edades desde los 18 años por aumento mamario, mujeres de edad media que buscan también corregir el paso del tiempo en su cuerpo o la flaccidez de los tejidos que deja la lactancia y hasta abuelas que quieren sentirse mejor.
La cirugía a lo largo de estos últimos 20 años logró avances importantes como la mejor calidad de los implantes de siliconas teniendo éstos una cubierta más gruesa para evitar su ruptura y un contenido de gel de alta cohesividad para evitar su migración en caso de romperse. A su vez se han incorporado modelos con perfiles anatómicos que logran una mejor adaptabilidad y resultado natural en muchas indicaciones.
La cirugía de inclusión protésica ha logrado también cambios significativos desde adelantos en el tipo de anestesia, siendo la anestesia general la mas común, hasta la reducción de cicatrices y el avance en las técnicas retromusculares que logran una mayor cobertura de los implantes y resultados más naturales cuando esta indicada esta vía quirúrgica. Estos cambios llevaron a reducir los riesgos y complicaciones.
La FDA en junio de 2011 ratificó la bioseguridad de los implantes descartando la relación con enfermedades como el cáncer de mama o enfermedades reumáticas en su primer informe quinquenal luego de su aprobación definitiva para uso estético en 2006. En el mismo, solicita a las pacientes realizarse estudios periódicos luego de la cirugía y a lo largo del tiempo para detectar posibles riesgos o complicaciones en forma precoz y de esa manera actuar con la mejor solución y el mínimo de secuelas.
A su vez estos controles sirven para estudiar un elemento que se introdujo en un organismo que va cambiando con el paso del tiempo sabiendo que los implantes no son de por vida y que en algún momento pueden requerir un recambio. Si bien el hecho de tener que cambiar los implantes a los diez años es un mito popular muy difundido e infundado, el otro extremo de pensar que son para toda la vida dista de la realidad.
Aproximadamente entre el 5 al 10% de las pacientes operadas deberían someterse a una cirugía de recambio dentro de los 10 años. El encapsulamiento retráctil, la cada vez menos frecuente ruptura protésica, la visualización de los pliegues capsulares por mala indicación o por adelgazamiento de las pacientes, o simplemente el recambio para lograr un aumento del tamaño protésico son las causas principales de este recambio, cirugía que requiere de más cuidados quirúrgicos y en el postoperatorio que la primera cirugía.
Es importante elegir un especialista en cirugía plástica y estética, operarse en instituciones sanatoriales de complejidad y tener toda la información sobre la cirugía y los cuidados en el postoperatorio y advertir cuando se trata de banalizar el procedimiento o se ofrecen resultados fantásticos y se niegan la posibilidad de riesgos o complicaciones.
El úlltimo conflicto a la que se ven expuestas estas protesis de siliconas tiene que ver con la prohibicion del uso de las Potesis de la marca P I P hace 2 años y la reinstalacion del tema al sugerir las autoridades sanitarias francesas que deben ser retirados esos implantes del cuerpo de las pacientes. En nuestro medio se aconseja realizar estudios y seguimiento con el cirujano de cabecera o en alguna Institucion de referencia a la espera de informacion mas clara que acredite la necesidad de la extraccion teniendo en cuenta que una cirugia de recambio no es inocua y por ello no estaria indicada por ahora realizarla en forma masiva preventivamente.
Lo más importante es no entrar en panico y saber que existen millones de mujeres en todo el mundo con protesis de siliconas y 14.000 con las de la marca PIP en nuestro país que estan siendo controladas y en algunos casos sometidas al necesario recambio protésico ya que hemos visto varios casos de rotura de estos implantes y pacientes con síntomas de inflamación y dolor.
Seguramente en poco tiempo veremos como los implantes de siliconas logran salir airosos de un nuevo problema en su contra que pone dudas a su seguridad haciendo las correcciones necesarias y aprovechando estas circunstancias para seguir perfeccionando esta cirugia , la más común entre las cirugías estéticas.
Por último, cabe recomendar la necesidad de realizarce la cirugía en Centros de alta o mediana complejidad para no requerir una derivación urgente en caso de una complicación durante la misma y con especialistas en Cirugía Plástica que no sólo sepan realizar la intervención sino saber actuar ante una complicación y sepan priorizar la ética y responsabilidad médica sabiendo decir ‘no’ cuando la cirugía no esta indicada. Actuaando de esta manera no se evitan totalmente las complicaciones pero se reducen en forma significativa.

Via: Rouge

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