La mamoplastia es la técnica que permite mejorar el aspecto de los pechos pequeños, asimétricos o caídos mediante un implante. Según un estudio publicado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), el aumento de mamas es la cirugía más demandada en 2009 por las jóvenes menores de 30 años, siendo después de la liposucción, la intervención más realizada en España. “El motivo principal que lleva a las mujeres a someterse a este tipo de operación -según la psicóloga y psicoterapeuta de familia, Roser Lladó– es la necesidad de recuperar o fortalecer la autoestima. Normalmente, cuando una mujer que piensa operarse el pecho acude a mi consulta, el verdadero problema que hay que tratar es el de una autoestima débil debido a la presión social y/o familiar que se ejerce muchas veces sobre las mujeres”.

Para SECPRE los pacientes ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. En este sentido, Lladó cree que “tener una buena autoimagen permite disfrutar de una autoestima saludable. Por esta razón, y siempre en personas mentalmente sanas y maduras para tomar la decisión, cuando la vida social, personal y/o familiar se resiente por no estar a gusto con el tamaño o la forma del pecho, el hecho de pasar por el quirófano para someterse a la implantación de unas prótesis mamarias es, sin duda, una solución perfectamente válida para recuperar la seguridad en una misma y, en definitiva, para volver a sentirse bien y recuperar el bienestar emocional”.
El perfeccionamiento de las técnicas quirúrgicas y la altísima calidad de las prótesis empleadas han hecho que esta intervención sea cada vez más segura y menos invasiva. Un ejemplo de ello lo tenemos en los implantes de Laboratories Sebbin, empresa que lleva más de 25 años fabricando y comercializando prótesis de alta calidad para cirugía estética y reconstructora. Además, la filosofía que rige la forma de trabajar de la compañía está basada en su vocación de servicio hacia las mujeres y los hombres que desean encontrar el equilibrio entre su cuerpo y su mente.

La oportunidad de reinventarse
Generalmente, las operaciones de estética, en concreto las de mamas, y especialmente las de aumento de mamas, han sido constantemente denostadas por gran parte de la sociedad, sin embargo, “este tipo de operaciones – apunta la psicóloga – son, en definitiva, una forma de poder llegar a ser quien siempre hemos querido ser”.
Según la psicóloga: “Los efectos psicológicos derivados de una operación de implantes mamarios son en la mayoría de los casos muy positivos, ya que afianzan la autoestima y la seguridad en uno mismo”. Sin embargo, como toda intervención quirúrgica, la decisión de llevarla a cabo no se debe tomar a la ligera y, por tanto, “antes de acudir al cirujano plástico todas las mujeres deberían tenerlo muy claro, es decir, ha de ser una decisión meditada fruto de un convencimiento profundo y bien asesorado, aspecto que dejamos siempre en mano de los psicólogos profesionales de esta rama”, aconseja Lladó.

El aumento de pecho eleva la autoestima
Según un estudio elaborado y difundido por la Universidad de Florida (2011), las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho no sólo logran mejorar su autoestima, sino que también otorgan una valoración más positiva a su vida sexual.
El estudio, que evaluó la percepción de 84 mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 57, respecto a ellas mismas antes y después del aumento de senos, concluyó que el índice de mejora de la autoestima en las participantes subió de 20,7 a 24,9, sobre 30 puntos en la escala Rosenberg y el promedio de función sexual femenina pasó de 27,3 a 31,4.

Via: El Ibérico

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