Son muchas las mujeres las que se sienten afectadas psicológicamente por un tamaño anormal de los labios vulvares, y esto les ocurre tanto en su vida cotidiana (deporte, a la hora de llevar cierta ropa…), como en su vida sexual (a la hora de mostrar la intimidad a sus parejas).
La cirugía plástica ginecológica permite poner solución a estos problemas. La corrección debe preservar el tamaño de los labios menores, cuya función consiste en proteger la vagina. También se puede asociar una reducción del capuchón clitoridiano.
Nos concentramos en el aspecto estético de los labios menores. Las cicatrices son reducidas al máximo y generalmente no se ven. En principio, la sensibilidad no se ve afectada. Los factores psicológicos, las relaciones sexuales, o una disfunción vaginal no pueden ser causadas, o tratadas en este tipo de operaciones.

El problema: los labios menores se desbordan por encima de los labios mayores, cuando estos últimos son más delgados, o presentan un aspecto plegado. Muchas mujeres se ven psicológicamente afectadas. Temen la mirada de sus parejas a la hora de mantener una relación sexual, o que los labios hipertrofiados se puedan percibir a través de un vestido demasiado ajustado.

La intervención: la cirugía plástica permite disminuir el tamaño de los labios, o corregir la asimetría, o las lesiones sufridas tras el parto. El retraimiento se hace a través de un corte estudiado previamente con la paciente, o utilizando la técnica en V, con el fin de presentar el reborde externo, que es una zona erógena muy sensible.

Los riesgos: como toda cirugía, existe una serie de riesgos relacionados con la anestesia, el estado de la paciente (diabetes, hipertensión, etc.) y con la habilidad del cirujano. Esta intervención puede producir la formación de hematomas, y en algún caso de infección, una necrosis de los tejidos, y un resultado no deseado (aparición de una asimetría).

Los cuidados postoperatorios: la mayoría de las pacientes se sienten bien justo después de la intervención. Sin embargo, puede producirse algún tipo de hemorragia después de la operación. Por consiguiente, se aconseja permanecer en la clínica, al menos cuatro horas después de la intervención. Tras la operación, conviene llevar una compresa.

Via: Efeblog

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