Un hombre de 37 años que se hirió en 1997 en un accidente con armas recibió nueva cara, dientes, lengua y mandíbula en lo que los médicos consideran es el trasplante de cara más extenso jamás realizado.
Funcionarios del Centro Médico de la Universidad de Maryland anunciaron que Richard Lee Norris convalece bien tras la operación de la semana pasada, que empieza a sentir su cara y que ya se está cepillando los dientes y afeitando. También recuperó su sentido del olfato, que había perdido después del accidente. Según se indicó, la operación ha sido la más exitosa hasta la fecha.
Norris ha pasado los últimos quince años viviendo como un recluso, comprando sus alimentos de noche para evitar las miradas de los curiosos, y el trasplante le permitirá recuperar su vida, afirmó el Dr. Eduardo Rodríguez, el cirujano jefe de la intervención.

“Verlo es una experiencia surreal. Es difícil no asombrarse. Antes, la gente solía mirarlo porque usaba una máscara y querían ver la deformidad”, dijo Rodríguez. “Ahora tienen otro motivo para mirarlo, y es realmente notable”.
Fue el vigesimotercer trasplante desde que los médicos empezaron a reconstruirle la cara hace siete años.
La operación de 36 horas fue la más extensa debido a que incluyó trasplante de dientes, lengua, mandíbula superior e inferior y todo el tejido facial desde el cuero cabelludo hasta la base del cuello, dijo el cirujano jefe. Como incluyó tanto tejido, las incisiones están más alejadas y son menos visibles, agregó.
El primer trasplante completo de cara fue efectuado en Francia en el 2005 en una mujer que fue desfigurada por su perro. La Clínica de Cleveland efectuó el primer trasplante de cara en Estados Unidos en el 2008.

El Departamento de Defensa ha estado financiando algunas operaciones de cara y manos con el objeto de ayudar a los soldados heridos. Más de mil soldados han perdido un brazo o una pierna en Afganistán o Irak, y el gobierno calcula que doscientos podrían recibir trasplantes faciales.
La investigación de la Universidad de Maryland sobre trasplantes fue financiada por una subvención de la Oficina de Investigación Naval, y los médicos esperan operar pronto a pacientes militares.
Las autoridades suministraron pocos detalles sobre Norris o las circunstancias del accidente.
“Esta herida accidental destruyó todo. El resto de sus amigos y colegas se casaron, tuvieron hijos, compraron casas”, dijo Rodríguez . “Él desea ponerse al día”.

Via: El nuevo Herald

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