Durante la misión médica liderada por la Sociedad colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva, seccional Santander, y el Instituto de Salud de Bucaramanga, Isabú, se han atendido a pacientes que necesitaban alguna intervención de tipo reconstructivo.
Así lo aseguró el cirujano Miguel Reyes Guerrero, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica mencionada, al afirmar que “la finalidad del programa es hacer cirugías plásticas reconstructivas a pacientes con malformaciones congénitas, labio paladar hendido, con secuelas de traumatismo, de quemaduras y tumores”.
“Nuestra motivación es prestar nuestros servicios a las clases menos favorecidas”, añadió Reyes Guerrero. A su vez señaló que “con esta jornada queremos darle la mano a esos pacientes que no tienen acceso a este tipo de cirugías”.
Las personas que se beneficiaron de los procedimientos quirúrgicos se seleccionaron luego de postularse y ser valoradas por un especialista.

Mejorar la calidad de vida
Otra de las finalidades de esta jornada se fundamentó en brindar oportunidades a las personas para que mejoren su calidad de vida.
Ligia Solano Gutiérrez, subdirectora científica del Isabú, afirmó que “las malformaciones congénitas le generan a los pacientes problemas tanto funcionales, anatómicos y psicológicos”.
En este sentido “es tan importante una cirugía estética como una reconstructiva. Las personas, por ejemplo, con labio paladar hendido presentan dificultades tanto para comer como para respirar. Es por esto que una intervención reconstructiva le va a ayudar al paciente en su funcionalidad diaria”, añadió Solano Gutiérrez.

Un trabajo voluntario
Las operaciones estuvieron a cargo de un grupo de 25 cirujanos, miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva-seccional Santander, así como anestesiólogos, enfermeros e instrumentadores del Hospital Local del Norte.
“Nuestra participación ha sido totalmente voluntaria. Lo que nos motiva es el sentido social de ayudar a los usuarios con difíciles situaciones económicas. Hemos tenido la valiosa colaboración de la parte administrativa y directiva del Hospital del Norte, así como de las autoridades de salud del municipio de Bucaramanga”, sostuvo el cirujano Miguel Reyes.
Por su parte, para el anestesiólogo Jaime Hugo Lizcano, la jornada significó una oportunidad para “retribuir a la sociedad lo que en algún momento el Estado me brindó para ser médico, ya que al estudiar en una universidad pública recibí la educación con fondos del Estado”.

Los beneficiados
Cuando le notificaron a Wendy Angarita que su bebé tenía labio paladar hendido no pudo contener el llanto pues su mayor ilusión era que su hija naciera en perfecto estado físico. Ayer mientras esperaba que atendieran a su pequeña de tan sólo seis meses manifestó que “estoy agradecida porque durante los controles que la fonoaudióloga le realizaba a mi bebé me avisaron de esta jornada y ahora mi mayor deseo es que quede muy bien y se le arregle el labio”.
Por su parte, Johana Sandoval señaló que este programa significó una bendición para ella ya que su hijo, de siete años, padece frenillo lingual y se le dificulta pronunciar bien algunas palabras. “Esta situación le ha afectado incluso en el rendimiento escolar. A veces sus compañeros de clase y su profesora no le entienden lo que dice”, señaló.
Otro de los casos atendidos ayer fue el de un niño de ocho años que se quemó parte de la mejilla izquierda y alrededor de la oreja mientras jugaba en la cocina y le cayó sopa caliente.
A pesar de que le han hecho cuatro cirugías, necesita más intervenciones para quedar mejor. Gladys Ayala, abuela del menor, manifestó que “estoy contenta y agradecida con los médicos porque no tenemos que pagar nada. Son muchas las cirugías que faltan y si nos cobraran no podríamos pagarlas”.

Via: La Vanguardia Bucaramanga

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