Cuando Albert Bender se mira en el espejo ve a un hombre mucho más joven. Las profundas arrugas alrededor de su cara son más suaves, su “cuello de pavo” se ha ido. A Bender no le avergüenza admitir que se ha hecho cirugía plástica: dos procedimientos realizados por el Dr. Carlos Wolf.

“Voy a cumplir 64 años y me veo ahora de 54, diez años menos,” dice Bender, que vive en Miami. La cirugía plástica cosmética para hombres, incluyendo los procedimientos no invasivos, van en aumento, y ya no es un secreto celosamente guardado. Desde trabajos en la nariz y reducción de “tetillas”, a la liposucción, trabajo en párpados, implante de cabello y estiramiento facial y de cuello, los hombres están buscando mejorar su apariencia, tanto para ellos como para resultar atractivos a otras personas.

“La motivación principal para los hombres es salir con mujeres más jóvenes”, dice Wolf, cirujano plástico facial certificado y socio de Miami Plastic Surgery, y quién escribe una columna para The Miami Herald.

Más del 20% de los pacientes en la práctica son hombres, dice Wolf. Uno de los procedimientos más comunes es la liposucción del vientre o costado. “Tratan de estar en forma, se ejercitan, pero no pueden eliminar esa última grasa”, dice Wolf.

Las opciones quirúrgicas para rejuvenecer la cara incluyen cirugía de párpados y estiramiento de cara y cuello. “Algunas personas no están preparadas para un estiramiento de cara, así que elimino la arruga nasolabial. Ese surco es un área ideal para esconder una incisión”, dice Wolf, quien seleccionó ese procedimiento para Bender, removiendo, posteriormente, piel del cuello y realizando una incisión tipo z, para esconder la cicatriz.

“Hay muchas maneras de tratar la piel de un hombre”, dice Wolf, riendo. “La clave es seleccionar el procedimiento adecuado según cada paciente”. Tom Grudovich acompañó a su esposa a una consulta con el Dr. Stephan Baker en Coral Gables. Terminó teniendo, primero él, un estiramiento facial, hace seis semanas. Su esposa se someterá después a la cirugía estética de abdomen.

Grudovich dice sentirse feliz de haberlo hecho. Piensa que luce “más joven”, “más fresco” y “más descansado”, aunque nunca hubiese considerado hacerse una cirugía. “Se adapta mejor a quien soy ahora, porque soy activo”, dice Grudovich, de 64 años, quien reside en Palm Beach y hace natación, ejercicios en el gimnasio y participa en carreras de autos antiguos. “Mi cara y la línea de la barbilla no se ven tan vieja”.

Cerca del 10% de los pacientes de Baker son hombres, desde aquellos con veinte años que desean remover el exceso de grasa del pecho, hasta los que tienen 30, 40 y 50 años, que quieren eliminar con una liposucción los “rollos abdominales”. También están los que se someten a cirugías de párpados y estiramientos faciales.

“Hay un aumento de consciencia en el público en general de que está bien someterse a una cirugía plástica estética”, según Baker, cirujano plástico certificado, quien es también portavoz de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos. “No es un tabú”.

De hecho, el número total de procedimientos cosméticos para los hombres, incluyendo los procedimientos no invasivos, han aumentado a 12.6 millones en el 2010, un nueve por ciento desde el 2000, de acuerdo a los datos de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos. La vasta mayoría de éstos son procedimientos de invasión mínima tales como Botox, exfoliaciones químicas y microdermoabrasión, que han aumentado un 45 por ciento desde el 2000, hasta los once millones.

Los procedimientos de cirugías cosméticas en hombres han aumentado un dos por ciento del 2009 al 2010, según los datos de la organización, y sólo los estiramientos faciales han aumentado un 14%. En total, la participación de hombres en procedimientos de cirugías estéticas ha aumentado significativamente, del ocho por ciento del total en el 2008 al 13% en el 2010.

Baker dice que las motivaciones de los hombres para someterse a una cirugía cosmética incluyen la competencia en el lugar de trabajo, además de que, aquellos de la generación de la postguerra (los baby boomers), tienden a cuidarse más físicamente y sienten que el rostro no se ajusta al resto del cuerpo.

“Y, la tercera, es que muchos de mis pacientes tienden a estar en una segunda o tercera relación con parejas más jóvenes, incluso hasta veinte años o más”, dice, “y no quieren lucir como el papá”. El Dr. Rian Maercks, cirujano plástico en Miami Beach, dice que entre el 20 y el 30 por ciento de sus pacientes son hombres, siendo los procedimientos relacionados con la cara los más populares. “Creo un balance facial en donde recupero las características juveniles y resalto la belleza inherente de la cara con el relleno Juvederm o con injertos de grasa”, explica. Frecuentemente combina esos procedimientos con cirugía del párpado superior e inferior.

Otra forma popular en que el hombre puede lucir más joven es tratando la calvicie masculina con restauración del cabello. El procedimiento incluye tomar cabello del lado y de la parte de atrás, que están genéticamente programadas para crecer durante toda la vida, y transferirlos a las áreas calvas o de poco pelo, dice el Dr. Bernard Nusbaum, director médico del Instituto de Trasplante de Cabello de Miami en Coral Gables, que realiza entre 350 y 500 procedimientos anualmente.

“Muchas personas piensan en los trasplantes de cabello como un procedimiento obsoleto, en donde grupos o tapones de cabello se trasplantaban luciendo como muñecos”, dice Nusbaum, dermatólogo y cirujano de restauración de cabello certificado. “Eso no es lo que se hace hoy en día. Trasplantamos unidades foliculares, el cabello crece de forma natural en grupos de uno, dos o tres cabellos y son estos grupos los que trasplantamos uno a uno”. Los cabellos se implantan cerca uno del otro, dando una apariencia completamente natural, comenta.

“Sin lugar a dudas, tener pelo y enmarcar el rostro hace que un hombre luzca más joven, se restaura su apariencia juvenil (diez o veinte años menos) con sólo restaurar su cabello”, dice. De hecho, mucho antes de que rejuveneciera su cara, Bender se hizo restauración de cabello, que fue realizado por Nusbaum. “Me divorcié hace quince años y cuidaba a todo el mundo menos a mí”, dice Bender. “Así que me hice cargo de mi cabello y luego de mi cara.”

Via: el nuevo Herald

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