Una cirugía de urgencia provoca que realice esta entrevista mientras corre para presentar el Congreso de la Sociedad Gallega de Patología Digestiva, al que ya va con diez minutos de retraso. No estaba de guardia pero, como él mismo reconoce, la cirugía no tiene un horario de oficina de ocho a tres, “es un deber a tiempo completo”. Por eso, confiesa no poder planear nunca ir al cine con mucho tiempo de antelación. La bata la lleva siempre en el hombro, por si tocase operar. Eso sí, siempre con buen humor, y “silbando”.

–¿Cree que los avances en cirugía y su repercusión mediática configuran ya una liga de estrellas entre los profesionales?

–No, estoy en contra de los individualismos. Ser estrella sólo vale para presumir; es fundamental rodearse de un buen equipo y buscar la complementariedad de todas las áreas.

–¿Es lo que pasa con el congreso de Patología Digestiva?

–Precisamente. Se combina la experiencia de digestólogos y cirujanos. Aunando fuerzas es como avanza la medicina.

–¿En esa dirección la que tiene que tomar la ciencia?

–Sí. Los 13 médicos que conforman el Área de Cirugía de Povisa tenemos una edad en escalera, desde los 36 a los 57 años. Así garantizamos que no nos jubilaremos todos al mismo tiempo (se ríe). Cada uno está superespecializado en un sector, con lo que hay una complementariedad muy importante.

–Eso ayuda a disminuir la edad de especialización…

–Sí porque un médico no tiene que ser un sofista y saber minuciosamente de todo. La especialización, cuando se trabaja en buenos equipos, ayuda a ser más eficaces.

Más información: Farodevigo.es

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