La llegada del otoño parece relacionarse con la pérdida del cabello, no en vano revistas y anuncios publicitarios nos enseñan estas semanas las armas para luchar contra la caída del pelo. Sin embargo, el doctor Hugo Vázquez Veiga, jefe de sección de Dermatología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y secretario general de la Academia Española de Dermatología y Venereología, echa por tierra este mito, asegurando que “no existe ni el mínimo análisis científico que lo demuestre”.

“Siempre se ha intentado comparar el pelo con los árboles: que si se lava (se riega mucho) se pudre la raíz, que si se corta (se poda) en cuarto menguante nace con menos fuerza, que si se corta muy corto (una gran poda) el pelo nace con más fuerza, que se cae más en otoño (la caída de la hoja)… Ninguna de estas afirmaciones es cierta, nunca se han podido demostrar y no soportan el más mínimo análisis científico”, sentencia el especialista.

El doctor Hugo Vázquez insiste en que la muda humana es en “mosaico”, es decir, “se caen pelos aislados y se mantienen los que los rodean. Lo normal es que en una cabeza normal caigan unos cien pelos al día. La muda en el hombre no es como en el resto de los mamíferos, estacional, en ellos cuando aumentan las horas de sol sueltan el pelo para evitar el calor”. Así, indica que la explicación científica teórica, para algunos casos de los humanos, “es que podría quedar algún vestigio de esta muda estacional y en junio, cuando hay más horas de sol podría estar en fase telógena (de caída), con mayor pérdida de número de pelos, que se soltarían tres, cuatro o cinco meses más tarde, traduciéndose en un posible aumento de la caída”.

Más información: Elcorreogallego.es

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